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Su ex esposo, Kevin Ferderline, denunció al papá de la intérprete por una supuesta agresión a su hijo mayor

Cuando parecía que las cosas estaban en armonía en la vida de Britney Spears llega un nuevo bache que podría poner en peligro la estabilidad emocional que la cantante lleva meses intentando recuperar. Sobre todo después de su último ingreso en un centro psiquiátrico, que tuvo lugar hace apenas cinco meses.

Según publica People, Kevin Federline, expareja de Spears y padre de sus hijos, interpuso una demanda contra Jamie Spears, el papá de la artista, por haber agredido supuestamente a Sean Preston, el mayor de los dos niños que tuvo la expareja.

Al parecer, el episodio en cuestión habría tenido lugar el pasado 24 de agosto, cuando la cantante llevó a los pequeños a visitar a su abuelo. Según la versión de Federline y su abogado, Mark Vincent Kaplan, el padre de Spears habría zarandeado al niño de 13 años por una discusión previa, tras lo que Spears habría puesto fin al encuentro y se habría llevado a sus dos hijos de allí.

“Britney hizo lo correcto y se llevó a los niños, pero el trauma persiste”, asegura el letrado, que también afirmó que Jayden James, el hijo pequeño de Spears y Federline, fue testigo de la discusión.

A pesar de estas declaraciones públicas, el departamento del sheriff del Condado de Ventura, en el estado de California, investiga todavía el caso, puesto que el menor supuestamente agredido no presentó contusiones ni heridas visibles tras la denuncia de los hechos.

Sin embargo, mientras se aclara lo sucedido, las cosas se pusieron muy feas para Britney Spears. Pasados unos días desde una petición de Federline y su abogado de reajustar el acuerdo de custodia de sus hijos e impedir que el abuelo de los niños se les pudiera acercar, un juez resolvió reducir el tiempo que pasaran los menores con la cantante, al menos por el momento.