Pronóstico. Directivos prevén recuperación en 12 meses, pero con apoyo e incentivos para mantener el empleo. Foto: Archivo
Caída en las manufacturas, área principal de su industria, fue de 25.6 por ciento

La caída de la economía en la región Norte –Coahuila, Nuevo León, Tamaulipas, Chihuahua, Sonora y Baja California– en los meses de pandemia fue brutal: 19.3 por ciento en todas las áreas y 25.6 por ciento en las manufacturas, el área principal de su industria.

Reporte Sobre las Economías Regionales abril-junio 2020, emitido por el Banco de México (Banxico), recoge en una encuesta la opinión de directivos de industrias de todo el País y engloba los principales indicadores económicos oficiales: la conclusión es que México tuvo su peor caída en décadas.

Sin embargo, la salida de la crisis económica y de salud está clara: terminar con la pandemia de COVID-19 -y eso dependerá en gran medida de la vacuna-, mantener un control para evitar un rebrote y no llegar a un nuevo cierre de los sectores industrial, comercio y servicios, además del turismo.

Los hombres de negocios consultados por Banxico vislumbran una recuperación en los próximos 12 meses, sin embargo, bajo condicionantes como apoyo e incentivos a la industria para mantener el empleo, principalmente.

Además, si bien el Norte es la región de México más golpeada económicamente –y en salud está en nivel intermedio– por la pandemia, tiene una ventaja sobre el resto de las regiones: es la que más exporta y la más ligada a la economía mundial, sobre todo a Estados Unidos y Canadá, por lo tanto, el Tratado de Estados Unidos, México y Canadá (TMEC) puede ser una tabla de salvación en este mar de dudas económicas.

EL TURISMO DESAPARECIÓ

La dependencia de la manufactura y el sector automotriz del Norte fue un componente decisivo en su disminución de indicadores económicos: la manufactura cayó 25.6 por ciento con datos de abril a junio, y en el mismo periodo la actividad económica en general se redujo 19.3 por ciento, la construcción –entiéndase con inversión pública o privada–, cayó un 21.5 por ciento, la minería un 19.2 por ciento y el turismo prácticamente se extinguió con un 82 por ciento menos.

“El norte y las regiones centrales han resentido particularmente la caída en las manufacturas debido a su mayor grado de especialización en ese sector, al tiempo que al interior de este presentan una alta concentración en aquellas declaradas en un inicio como no esenciales, como la industria automotriz”, explica el informe.

Agrega que el norte resintió la caída en las manufacturas debido a su mayor grado de especialización en ese sector, al tiempo que al interior de este presentan una alta concentración en aquellas declaradas en un inicio como no esenciales, como la industria automotriz.

MAYO MES CLAVE

La reactivación económica empezó después de mayo, fecha en que el Gobierno Federal consideró a la minería, la construcción y la industria del transporte (automotriz) como esenciales, pero tardaron entre 15 días y un mes en volver a producir, tiempo en el cual adoptaron protocolos de salud y esperaron insumos de proveedores.

“En la región norte”, explica la encuesta con empresarios, “los directivos consultados en la industria de equipo de transporte, en la industria de la electrónica, y en la fabricación de maquinaria y equipo destacaron la suspensión de sus operaciones en el mes de abril y gran parte de mayo, debido a que fueron declaradas actividades no esenciales”.

En mayo se empezó con la reactivación económica en la producción de vehículos ligeros, autopartes, computadoras y teléfonos celulares,  pero su nivel de actividad siguió viéndose afectado por la suspensión de pedidos, principalmente de Estados Unidos y Europa.

La disminución en el precio de la gasolina al inicio de la pandemia fue un factor que jugó a favor de no provocar una crisis mayor y una inflación todavía más alta, sin embargo al empezar nuevos incrementos de energéticos también se impulsó la inflación.

LOS RIESGOS LATENTES

“Los directivos empresariales entrevistados señalaron los siguientes riesgos para el crecimiento económico regional. A la baja, destacaron: que se prolonguen o se intensifiquen las medidas de distanciamiento social ante el surgimiento de rebrotes, con el consecuente impacto sobre la actividad económica; que continúen deteriorándose los indicadores de seguridad pública”.

“También que la recuperación del nivel de empleo sea más lenta que la anticipada, y que continúe el ambiente de incertidumbre interna que ha afectado a la inversión”.

Los empresarios de igual manera piden medidas para disminuir la propagación de la pandemia y estímulos para la protección al empleo y la planta productiva.

La recuperación será gradual, pero particularmente en el norte tendrá componentes específicos: “aquellas regiones que, como el norte, están orientadas a la exportación de manufacturas, como aquellas que se especializan en la exportación de productos agropecuarios, como el centro norte, es más probable que se beneficien de una recuperación más expedita de la actividad económica de nuestros socios comerciales y de la reciente entrada en vigor del T-MEC”.

En cuanto a la construcción, la falta de obra pública no ayudó: “en todas las regiones del país, los directivos empresariales consultados destacaron la suspensión de actividades en abril y mayo, principalmente en la obra contratada por el sector privado debido a las medidas extraordinarias adoptadas durante la emergencia sanitaria”.

CIERRE DE GOBIERNOS

Otro efecto adverso en la región Norte fue que “señalaron que el cierre parcial o total de actividades por parte de las dependencias públicas que regulan o prestan servicios necesarios para el desarrollo de la industria de la vivienda en las diferentes entidades que conforman la región limitó la actividad en el sector de la construcción.

El comercio en la Zona Norte de México también tuvo contracción económica y hubo pérdida de empleo derivado del menor consumo; “a raíz del cierre temporal de las actividades no esenciales, disminuyó la concurrencia de clientes en establecimientos comerciales como tiendas de conveniencia y de abarrotes, algunos de los cuales incluso cerraron debido a la significativa disminución en sus ventas.

El Norte tiene turismo de negocios y turismo regional, pero prácticamente desapareció igual que en el resto del país durante los primeros meses de la pandemia.

“La suspensión de los servicios de hospedaje destinados al turismo de placer y a otras actividades no esenciales, como el sector automotriz, prácticamente frenaron la provisión de servicios de hospedaje en abril y mayo”, explica el estudio de Banxico.

El Reporte concluye que la región Norte por sus factores externos y con la expectativa de arranque de la economía mundial y en particular de Estados Unidos, podrán aumentar las exportaciones de manufactura de maquinaria, equipo, artículos electrónicos y transporte (automotriz).

“En particular, los directivos consultados anticipan que la reanudación de las actividades en el sector automotriz a nivel global y la introducción de líneas de producción para nuevos modelos de vehículos, contribuirán a la recuperación de ese sector”, se explica.