Con la segunda semana del 2020 llegaron las primeras pérdidas físicas de creadores relacionados al quehacer cinematográfico tanto de la Meca del Cine como de nuestro país.

El primero de ellos fue el prolífico actor, guionista y director norteamericano Buck Henry, quien falleció a consecuencia de un infarto el pasado miércoles 8 a los 89 años de edad. Henry es recordado por su legado tanto en cine y televisión desde los años 60 cuando obtuvo su primera nominación al Oscar gracias a la adaptación a la pantalla grande del guion del clásico “El Graduado”, de Mike Nichols (donde inclusive apareció actuando como el encargado del lobby del hotel donde tienen sus encuentros románticos los personajes que interpretaron Dustin Hoffman y Anne Bancroft), así como hacer creado en colaboración con el maestro Mel Brooks la antológica serie cómica de TV “El Super Agente 86”.

Con la llegada de los años 70 el maestro Henry siguió su carrera ascendente en el cine haciendo mancuerna de nueva cuenta con Mike Nichols en la escritura y actuación de la clásica sátira desarrollada en el contexto bélico “Catch-22”, de 1970, cuyo protagonista fue el actor Alan Arkin quien junto a el también actor y director Woody Allen y el mismo Henry eran considerados pertenecientes a la “nueva ola” de los intérpretes y escritores del género de la sátira, coronándose a finales de la década con su segunda y última nominación al Oscar, en su caso compartiendo la nominación con Warren Beatty por la co-dirección del clásico “El Cielo Puede Esperar” cuya adaptación también corrió a su cargo.

En los años 70 también Buck Henry combinó la actuación en cine en otros clásicos como nada menos que el rpotagónico masculino de la comedia musical “Taking off”, de 1971, dirigida por el dos veces ganador del Oscar Milos Forman (“Atrapado sin Salida”; “Amadeus”) así como en la pantalla chica interviniendo sketches del entonces naciente programa televisivo “Saturday Nigh Live”, Otra memorable participación de Buck Henry en el cine fue al inicio del clásico “El Ejecutivo” (Robert Altman, 1992), donde aparece como él mismo contemplando con el ejecutivo de un estudio hollywoodense interpretado por Tim Robbins en lo que podría ser la premisa de una secuela de “El Graduado”.

Ya que mencionamos a a Milos Forman, otro fallecimiento lamentable que se dio al día siguiente, el jueves 9, fue el del cineasta de origen checo Ivan Passer, a los 86 años de edad, y quien como guionista de los primeros filmes de Forman perteneció a la llamada “nueva ola” de cineastas checos que llegó a Hollywood en los años 60 e hicieron su propia historia como director de filmes como su ópera prima “Luz íntima”, de 1965; “Nacido para ganar”, de 1971, protagonizada por George Segal y Karen Black y “Cutter´s Way”, de 1981, estelarizada por Jeff Bridges y John Heard, entre otras.

Para terminar, el fin de semana el cine mexicano se cubrió de luto también con el fallecimiento del cinefotógrafo Ángel Goded, ganador del Ariel a la Mejor Fotografía de 1984 por “Frida: Naturaleza viva”, de Paul Leduc y de 1988 por “Mentiras Piadosas”, de Arturo Ripstein. Descansen en paz.