El Quijote I, 31
Regresa Sancho Panza de la embajada que cumplió ante Dulcinea en el Toboso, por orden de don Quijote. Con gran ansiedad, éste le pregunta qué encontró haciendo a la dama y señora de sus pensamientos; seguramente -le dice- “la hallaste ensartando perlas o bordando alguna empresa (arma heráldica) con oro de cañutillo, para este su cautivo caballero”, y el escudero le responde que estaba “ahechando (limpiando) dos fanegas de trigo”, que además era trigo corriente.

También lo interroga sobre cómo recibió la carta que con él le envió. Y Sancho le informa que le indicó ponerla sobre un costal. Don Quijote comenta que “eso debió ser para leerla despacio y recrearse en ella”. Y Sancho le dice que “no la leyó, porque dijo que no sabía leer ni escribir, antes la rasgó y la hizo menudas piezas”.

Luego don Quijote le pregunta: “Pero dime ¿qué joya fue la que te dio al despedirte, por las nuevas que de mí le llevaste? Porque es usada y antigua costumbre ente los caballeros y damas andantes dar a los escuderos, doncellas o enanos que les llevan nuevas, de sus damas a ellos, a ellas de sus andantes, alguna rica joya en albricias, en agradecimiento de su recado”.

Sancho le responde que “eso debió de ser en los tiempos pasados, que ahora sólo se debe de acostumbrar a dar un pedazo de pan y queso, que esto fue lo que me dio mi señora Dulcinea, por las bardas de un corral, cuando de ella me despedí”.

“- Es liberal en extremo –dijo don Quijote-, y si no te dio joya de oro, sin duda debió de ser porque no la tendría allí a la mano para dártela, pero BUENAS SON MANGAS DESPUÉS DE PASCUA; yo la veré, y se satisfará todo”.

Al citar este refrán, lo que don Quijote quiso decir a Sancho que cualquier obsequio o regalo debe siempre ser bien recibido aunque llegue después del momento en que se esperaba.

En 1611, Sebastián de Covarrubias explicó este refrán así: “Se dice cuando lo que deseamos se viene a cumplir algo después de lo que nosotros queríamos”.

Hoy es Pascua de Resurrección y vino como de molde recordar este refrán. Felices Pascuas a todos los amables lectores.