“Alfonso Romo tiene más enemigos dentro del gobierno de la 4T que afuera”, me dijo uno de los ganaderos yucatecos con quienes me reuní en la Comisaría Municipal de Kikil, perteneciente a Tizimín, para desmenuzar los trastornos ecológicos, económicos y sociales que su empresa Enerall provoca en la Península mexicana.

Porque por más que lo haya “desmentido” en rueda de prensa con el Secretario de Hacienda haciéndola de chaperón, la realidad es que está bien metido en esa empresa.

Ni los alumnos de kínder de su Universidad Metropolitana de Monterrey -que le compró a Polo Espinosa Benavides y que a su vez fue diseñada por Jorge Cuéllar, delegado federal de Educación en NL y presidente del Consejo de la Universidad José Martí- le creen la chupaleta de que dejó de ser parte de ese negocito poquito antes de que consiguiera chamba en el gobierno de MALO, para no caer en conflicto de intereses.

Todos sabemos los trafiques de ese tipo que se cargan los políticos para hacer de las suyas en casos como éste.

Y no me estoy equivocando al catalogar a Romo dentro de la grey política, pues es un hecho que el yerno de Alejandro Garza Lagüera -uno de los 10 capitanes de industria regios- dejó hace mucho de ser considerado parte del gremio empresarial debido a la bronca legal que le ganó a su familia política, y por eso buscó y encontró cabida en ese devaluado segmento.

Por cierto -y antes de volver a  nadar en aguas cenoteras- para lo picudo que resultó ser, es raro que MALO haya pifiado la rola de nombrar a Poncho como su enlace con la IP, siendo que los ipecos no le reconocen ese nivel e incluso  los más chipocludos prefieren tratar directamente con el presidente, y si no me creen, ahí tienen a Slim, Azcárraga, Aramburuzabala, Rincón y otros de ese calado placeándose de lo lindo en Palacio Nacional en tamalizas, rifas, bodas y bautizos al lado del que sigue mandando en México presumiendo que todos le hacemos los mandados.

Es más, hasta uno de esos chipocludos -Miguel Rincón, el que le compró al Grupo Alfa sus empresas de papel cartón- tuvo la audacia y el tino de hacerse compadre de la pareja presidencial.

Ahora sí, les sigo platicando: el día 20 del recientemente ido febrero, haciendo una analogía con lo que hizo Hugo Chávez en Venezuela, publiqué figurativamente que Romo está tratando de desquitarse con la gubernatura de Nuevo León por no poder hacer negocios en la 4T sencillamente porque el presidente no lo ha dejado, ni lo dejará, como decía don Teofilito.

Como en México no se mueve la más pequeña hoja del árbol presidencial sin la venia de MALO, éste tuvo que ser consultado por los funcionarios de Semarnat que recibieron el pitazo de los ganaderos de Tizimín sobre los trafiques cenoteros de Enerall/Romo, antes de que la información fuera filtrada a la prensa.

Entonces, el inquilino del Palacio Nacional dio luz verde para que dicha información fuera dada a una agencia noticiosa, la cual quiso hacer creer que fue producto de una investigación periodística.

Como lo publiqué ayer, todo fue un pitazo y el mismo expediente que los ganaderos le entregaron a la agencia, me lo dieron “recargado” con un arsenal de nuevas municiones que iré disparando conforme se vayan dando las cosas.

Así las cosas, la guerra de fuego amigo de la que es víctima Poncho, se da con la bendición de su jefe directo.

Analizando lo dicho por MALO sobre el tema, resultó muy tibia la “defensa” que hizo de su jefe de oficina.

Digo, a juzgar por la virulencia de que hace gala el presidente para defenderse como lo hizo ante sus propios paisanos, más que tibio se vio gris y frío al “meter las manos” por su “enlace” con la IP.

Poncho sabe esto y para tratar de congraciarse con su jefe, como Salomé, acaba de ofrecerle en bandeja la cabeza de su achichincle desde Véctor, Eugenio Nájera Solórzano, al obligarlo a renunciar como director de Nafinsa y Bancomext para ceder esa posición que tanto peleó, a un sugerido por MALO por ser especialista en dos temas cruciales en su agenda política, infraestructura y vivienda: Carlos Noriega Romero, quien también es gente de Poncho, pero no tanto como Eugenio.

Él cree, pero -como verán más adelante en otras de mis publicaciones- se equivoca al pensar que de esa manera obtendrá la bendición del régimen para colocar a la diputada plurinominal por Sinaloa, Tatiana Clouthier Carrillo, como candidata de Morena a la gubernatura de NL.

En el tablero político nacional, Poncho y Tatiana forman parte de un equipo de tres, que buscaba -desde que la 2a fue promovida por el 1o como coordinadora de campaña del jefe de ambos- hacerse de cierto control en el gobierno morenista y no precisamente para “servir a la Patria”, como ellos quieren hacerle creer al pueblo.

Como las puertas se les cierran cada vez más en el ámbito federal y el fuego amigo tolerado -o ¿promovido?- por MALO se intensifica, están volteando estos tres -como plan “B”- hacia las elecciones para suceder al nefasto Bronco en el 2021.

Poncho, Tatiana y su 3er aliado saben bien que las tribus más mandonas de Morena no simpatizan con la diputada por Sinaloa y le están apostando a que el jefe de todos ellos -el que manda como un tirano- les ordene de un manotazo a todos que Tatiana sea la abanderada morenista el próximo año en NL.

Para Poncho, ésta es la única oportunidad que le queda de jalar hacia su molino el nixtamal con cuya masa quiere hacerse sus tortillas. Hagan de cuenta que está buscando cenotes en Nuevo León.

CAJÓN DE SASTRE

“Pero la cosa no es tan simple como esos tres creen, porque ¿quién les dice que Tatiana es la más cercana a los afectos del presidente de este vapuleado País y de los electores de NL?”, dice y se pregunta la irreverente de mi Gaby.

Mañana, la 3ª parte.