Foto: Rebeca Ramírez
El director general y director financiero de la empresa, Alejandro Basave Alanís y Luis Donaldo Colosio Riojas, señalaron que hoy cuentan con clientes en Monterrey, la CDMX, Veracruz y están en pláticas en Tamaulipas

Fomentar la cultura de la legalidad en el mercado productivo mexicano desde el inicio de todas las empresas, es uno de los objetivos que se fijó la startup Komenko, una plataforma virtual que presta servicios jurídicos a los emprendedores.

El director general  y director financiero de la empresa, Alejandro Basave Alanís y Luis Donaldo Colosio Riojas, señalaron que hoy cuentan con clientes en Monterrey, la CDMX, Veracruz y están en pláticas en Tamaulipas, pero a nivel nacional se han acercado muchos emprendedores a solicitarles asesoría.

Destacaron que antes de buscar proveedores o clientes, los emprendedores deben cubrir dos pilares: el jurídico y el financiero, para ello deben estar bien asesorados, por que estar bien blindados es fundamental en la vida y protección del negocio, ya que ello da más tranquilidad y permite sortear los problemas operativos.

Comentaron que también les ha tocado casos donde les han recomendado regresar a una incubadora o aceleradora, porque no es conveniente blindarse hasta que no está bien aterrizado el proyecto.

Asimismo, entre los tips que compartieron para los emprendedores, está el disociar o separar el patrimonio familiar de la empresa, porque luego por una deuda mercantil llegan a embargar la casa familiar, cuando desde un inicio, el proyecto de la empresa tenía que estar separado del patrimonio familiar.

También muchos de los emprendedores se forjan con la cultura del “hazlo tú mismo”, llegan a caer en bajar contratos por Internet, cuando las condiciones que se tienen en un País determinado son diferentes a las que se pueden tener a nivel local.

Finalmente entre los problemas que los emprendedores pueden evitar, al contemplar desde un inicio la parte legal, esta lo correspondiente a las marcas, patentes y derechos de autor, toda vez que luego no protegen sus ideas y lo segundo, separar precisamente el patrimonio familiar del que tiene el negocio.