Mientras la mayoría de los mexicanos se sienten inseguros en su ciudad y muestran desconfianza respecto a sus policías, Saltillo tiene una realidad distinta de acuerdo al Inegi. El miércoles se dio a conocer la Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) donde sobresale el dato que 74.9 por ciento de los mexicanos consideran inseguras las localidades donde viven.

El primer lugar de acuerdo a la medición es Ecatepec donde el 96.3 por ciento de sus habitantes se sienten inseguros. A este municipio le siguen: Villahermosa, Tabasco; Reynosa, Tamaulipas; Cancún, Quintana Roo; Fresnillo, Zacatecas y Tapachula, Chiapas con 94.5, 94.3, 92.8, 90.8 y 90.4 por ciento, respectivamente.

En contraste, donde las personas se sienten más seguras son: San Pedro Garza García y San Nicolás de los Garza, Nuevo León; Mérida, Yucatán; Saltillo, Coahuila; Durango capital y Puerto Vallarta, Jalisco.

En el caso local la medición arroja un dato importante que revela el trabajo que se está haciendo en la actual administración que encabeza Manolo Jiménez. Según los resultados del Inegi la Policía Preventiva Municipal de Saltillo es una de las más efectivas y confiables de México.

El dato no es menor, sobre todo cuando el año pasado y casualmente en octubre, el Tribunal de Juicio Oral sentenció a 11 años y seis meses de prisión a Óscar Villegas Silva, quien fuera oficial de la Policía Municipal del exalcalde Isidro López Villarreal, por el asesinato del profesor Rafael Pérez Hernández en agosto del 2016.

Una sociedad de avanzada es aquella que tiene memoria, de ahí que no se debe olvidar que en la administración del alcalde, Isidro López, las denuncias por abusos policiacos fueron constantes. Por desgracia los excesos de los agentes nunca fueron sancionados y el entonces alcalde incluso ignoró las quejas de los ciudadanos hasta que Rafael Pérez perdió la vida.

De acuerdo a notas periodísticas de esa época elementos de la policía municipal se excedieron al momento de detener al profesor, quien murió en la caja de una patrulla durante su traslado a la Cruz Roja debido a los múltiples golpes que sufrió por parte de los agentes y las maniobras de sometimiento que le aplicaron. Por estos hechos Óscar Villegas y dos compañeros más fueron detenidos por las autoridades ministeriales.

Un crimen que se pudo evitar si en su momento el alcalde, Isidro López, hubiera toma cartas en el asunto. Recordemos como en febrero de 2016 se hizo viral un video con el título: “Barbarie policiaca en Saltillo” donde se mostraba como ocho agentes agredían con lujo de violencia a tres jóvenes en el Fraccionamiento Morelos.

En este contexto toma relevancia los cambios que han logrado el alcalde, Manolo Jiménez y su equipo de trabajo para cambiarle la cara a la policía municipal. De acuerdo a los números de la encuesta del Inegi la corporación municipal de Saltillo se ubica como la segunda más efectiva a nivel nacional, según el 66.7 por ciento de los encuestados. Además de que se encuentra entre las cinco corporaciones del País que más confianza da a los ciudadanos.

La capacitación e incentivos son importantes para lograr estos resultados. De ahí que tras darse a conocer la encuesta del Inegi el alcalde, Manolo Jiménez, resaltara el apoyo del gobernador Miguel Riquelme para destinar en forma coordinada 100 millones de pesos al rubro de seguridad. Sin embargo, de nada sirve el dinero sino hay un proyecto donde se privilegie el rescate de los espacios públicos, además de involucrar a la sociedad en su conjunto a través de comités como se ha hecho en la actual administración.

Apenas unos meses atrás Saltillo presumía los indicadores que la mostraban como una de las mejores ciudades para invertir, hoy nuevamente es noticia nacional al develarse los avances en materia de seguridad. Algo está haciendo bien la actual administración para arrojar esos resultados en evaluaciones hechas por organismos autónomos con el Inegi y eso más allá de fobias y filias políticas nadie lo puede minimizar.

@lharanda