El cambio climático es la consecuencia global de la crisis ambiental que vivimos. Las enormes emisiones de gases efecto invernadero producidas por actividades humanas, principalmente por el uso de energías fósiles, alteran el sistema de regulación natural de temperatura, provocando el calentamiento global. 

El aumento de la temperatura en la Tierra se intensifica. El mes de julio es normalmente el más cálido a nivel mundial, y en este año 2019, fue el más caluroso de la historia, desde que se tienen registros de las temperaturas.  

Las consecuencias que trae consigo esta alteración, planea grandes riesgos para la población ya que las olas de calor, sequías, incendios, inundaciones, ciclones y huracanes, serán cada vez más intensos. Existen evidencias que el cambio climático esta generando las condiciones para que los huracanes sean cada vez más destructivos, debido a la mayor temperatura de los océanos.

Los desastres naturales se traducen en daños a la salud de la población, en reducción de la capacidad de producir alimentos básicos por las pérdidas de cultivo y ganado. Se tienen altos costos por la afectación de infraestructura y pérdida de vidas humanas. Se afecta la economía y desarrollo de la sociedad.  

El huracán Dorian, que inició el 24 de agosto, es el quinto huracán de categoría cinco que se forma en el Atlántico en solo cuatro años, un récord nunca antes alcanzado, dejando por su paso una crisis humanitaria principalmente en las Bahamas. Según información de la NASA, la frecuencia de tormentas tropicales intensas se ha multiplicado desde 1980 y el riesgo de huracanes con vientos de más de 250 km/h se ha triplicado.

El cambio climático es el mayor desafío de nuestro tiempo y nos encontramos en un momento decisivo para tomar acciones a nivel internacional, nacional y local que permitan la mitigación, adaptación y gestión de los riesgos que enfrentamos. 

El próximo 23 de septiembre, la ONU llevará a cabo la Cumbre sobre la Acción Climática, donde reunirá a gobiernos de distintos órdenes, sector privado, sociedad civil y organizaciones para desarrollar soluciones en temas de energías renovables; infraestructuras y ciudades sostenibles y resilientes; agricultura, océanos y bosques; adaptación a los impactos climáticos; financiamiento pública y privada. En general se buscarán soluciones para reducir sus vulnerabilidades ante los peligros naturales y a adaptarse al cambio climático a través de la reducción drástica de emisiones. 

Mientras eso pasa en la Cumbre de la ONU, a nivel individual, podemos contribuir con un cambio de conciencia, hacia la reducción de nuestra huella ambiental, generando menos basura, consumiendo menos plásticos y desechables, comprando productos locales y promoviendo un cambio social de respeto y cuidado del medio ambiente. 

Gabriela De Valle
Reconexión Natural