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Ciudadano logra que, luego de su amarga experiencia, diputados y senadores del país aprueben una ley que permite a familiares de enfermos de cáncer, obtengan permisos laborales con goce de sueldo para cuidar a su paciente

En la familia de Kenji López tuvieron un caso de cáncer de mama, y en lugar de encerrarse en el sufrimiento personal, comenzó a reunirse con personas que pasan por la misma situación, así nació Cáncer Warriors México.

En este camino identificaron que la mayoría de los padres que cuidaban a sus hijos durante sus tratamientos oncológicos tenían problemas laborales por ausentismo.

Utilizando su experiencia y contactos lograron que en estos casos se aprobaran las licencias laborales a nivel nacional.

“En nuestras visitas a hospitales nos damos cuenta que los padres, por protocolo, tienen que permanecer a un lado de sus hijos mientras reciben tratamientos oncológicos. Yo soy abogado de profesión y ahí es donde descubro una laguna porque estos padres se enfrentaban a la posibilidad de perder el empleo y algunos ya hasta perdieron su trabajo por ausentismo”, platicó López Cuevas, aclarando que por ley una persona puede perder su empleo sin derecho a liquidación luego de tres faltas.

Junto con un grupo de amigos, Kenji López descubrió que en el país hay más de 23 mil niños con cáncer y más de 10 mil padres en riesgo de perder su empleo, por esta razón inició con un grupo de amigos a construir un proyecto de iniciativa para presentarla en un foro que se llevó a cabo el 9 de octubre de 2017.

“Invitamos a senadores de diferentes partidos, presentamos casos concretos de padres despedidos, obligados a renunciar o con un permiso sin goce de sueldo. Fueron muy empáticos”, recordó el activista, quien indicó que presionaron las reformas al saber que 14 menores de edad son diagnosticados con cáncer diariamente y entre 8 y 9 mueren en la misma temporalidad.

Después de un ir y venir entre las Cámaras de Senadores y Diputados, además de los cambios en la Legislatura, finalmente el 29 de abril pasó al Poder Ejecutivo para su aprobación y finalmente fue publicada en el Diario Oficial de la Federación el pasado 4 de junio.

“Se trata de apoyarlos en las etapas críticas del tratamiento de sus hijos, lo que significa darles un 60 por ciento del salario con el que ellos cotizan. Anualmente a México le va a costar 450 millones de pesos. Es nada. Nuestro argumento principal era que esta cantidad representa 0.004 por ciento del erario”, comentó el abogado.

El fundador de Cancer Warriors México comentó que las licencias las puede utilizar el padre o la madre, pero no ambos, de un menor de 16 años con cualquier tipo de cáncer que acredite el diagnóstico ante el IMSS o el ISSSTE.

La licencia se otorgaría en caso de hospitalización, por descanso medico durante una etapa crítica de tratamiento, por cuidado paliativo o medicina del dolor cuando hay un caso de cáncer avanzado.

“Se dan de uno a 28 días prorrogables, se pueden renovar hasta 364 días por un máximo de 3 años para utilizarlos en momentos críticos. Se hizo de esta manera porque hay momentos en los que los niños puede llevar su vida ordinaria, ir la escuela y todo”, comenta López Cuevas.

De acuerdo con el activista, el IMSS publicó recientemente sus lineamientos para ajustarse internamente;  aseguró que el ISSSTE ya lo hizo.

Ciudadano logra que, luego de su amarga experiencia, diputados y senadores del país aprueben una ley que permite a familiares de enfermos de cáncer, obtengan permisos laborales con goce de sueldo para cuidar a su paciente

Entérese

Desde el pasado 4 de junio, padres de niños con cáncer pueden hacer uso por ley, de permisos para ausentarse de su trabajo y cuidar a su enfermo.

Obtendrán un 60 por ciento de su salario.

El permiso consta de 28 días prorrogables.

Se pueden renovar hasta 364 días por un máximo de 3 años.

EL ISSSTE y el IMSS ya publicaron sus lineamientos sobre esta ley; el IMSS aún no lo ha hecho.

23  mil niños enfermos de cáncer hay en el país.

14  menores son diagnosticados con cáncer cada día.

9  niños fallecen cada día a consecuencia del mal.