“Todavía no se han levantado las vallas que le digan al talento: de aquí no pasarás”

Ludwing Van Beethoven

Luego de ser una unidad de medida monetaria utilizada por griegos, romanos y otros pueblos antiguos, y tal vez gracias a la parábola bíblica que catapultó el término hacia su actual concepción, relacionándolo con capacidades o aptitudes para desarrollar hábilmente una actividad.

En este espacio, mucho se ha mencionado el impulso a los talentos locales, su profesionalización y la consolidación de su desarrollo mediante la internacionalización. Ahora toca el turno al inicio del proceso: su descubrimiento.

Siendo la danza una de las actividades más completas, que en su entrenamiento integra las dimensiones física, intelectual y socioemocional, alcanzando a trascender hasta la espiritual; impone también exigentes requisitos para quienes desean formarse de manera profesional. Cabe aclarar que por otra parte, ésta deja al alcance de todo aquel que desee ejecutarla una gran variedad de géneros, estilos y niveles, que de manera amateur pueden complementar la formación y el desarrollo de todo ser humano, sin limitaciones ni exclusiones, bajo la premisa: “la danza es para todos”.

En cambio, hablando de educación profesional, las principales escuelas en el mundo reciben cada año cientos o miles de aspirantes entre los 9 y 11 años de edad, dispuestos a audicionar en un examen que evalúa sus características morfo-funcionales, acorde al canon artístico de la figura requerida por el ballet: proporciones óseas, complexión, estatura; aptitudes físicas: fuerza, elasticidad en músculos y flexibilidad en articulaciones;  habilidades musicales e interpretativas, todo esto en torno a un perfil muy definido, conscientes de que sólo un reducido número, tal vez un par de decenas será aceptado para iniciar su formación profesional. Dicho perfil, que encaja más bien con el fenotipo europeo: justo en el continente que vio nacer y desarrollarse el ballet desde sus inicios hasta el siglo 20, aunado a los altos costos que representa la formación completa de un bailarín traducida en clases, maestros, materiales e indumentaria, ha forjado la idea, con ciertos tintes de veracidad de que el ballet es elitista, exclusivo para cierto sector social, como lo fue en su cuna aristocrática, en las cortes italianas y en la primera escuela francesa, bajo el reinado del Rey Sol.

Es bien conocido que en países socialistas, que se convirtieron en grandes potencias artísticas y deportivas, se implementaron las visitas a zonas rurales y escuelas en busca de niñas y niños con aptitudes para iniciar una carrera profesional en las diferentes áreas, en las cuales, un grupo de expertos evaluaba a la población infantil, identificando talentos y canalizándolos a las instituciones que brindarían de forma gratuita su formación.

Desde hace 12 años, existe en Saltillo un programa de capitalización de talentos para la danza clásica, que se ha trabajado de la mano de las instituciones culturales y educativas y también de manera independiente, buscando acercar a la población que poco acceso tiene a la práctica del ballet, y reclutando niñas y niños en la edad idónea para iniciar sus estudios en danza, con miras a una formación profesional, como sucedió hace 11 años con Said González, quien realiza una estancia por un año becado en la Escuela del English National Ballet.

Este año nuevamente el Instituto Municipal de Cultura, a través de su Coordinación de Danza, visita escuelas primarias, públicas y privadas para realizar un primer examen de selección, entre los alumnos del 3º al 5º grado escolar, detectando talentos potenciales y otorgándoles una beca del 100 por ciento para comenzar con su formación en el Centro de Estudios Dancísticos de este instituto por dos años y una vez develada su pasión y habiendo madurado su convicción: poder acceder a la educación profesional.

Las instituciones educativas que compartan este interés en el desarrollo y la promoción del arte como elemento esencial para la formación de sus alumnos; que deseen participar en este programa de Capitalización de Talentos y beneficiar a su comunidad estudiantil, sólo requieren comunicarse directamente a la Coordinación de Danza 8442032358 y 8442199515 para agendar la visita de los de los maestros y la realización de la pre-selección.

Y de manera personal, niños y niñas entre los 8 y 11 años de edad, pueden acercarse también a realizar su audición directamente en las instalaciones del CED: General Cepeda Sur #367 Centro Histórico, viernes a las 16:30 hrs y sábados a las 11:30hrs.

“El trabajo transforma el talento en genio”

Anna Pavlova