Como lo anticipamos en nuestra columna pasada, el lunes 7 inició sus transmisiones a las 20:00 horas a través de Imagen TV la serie televisiva “El capitán”, protagonizada por el primer actor coahuilense Humberto Zurita.

 Para la ocasión, varios integrantes del elenco principal se dio cita como es costumbre en un recinto para ver el primer capítulo, y en medios como El Universal se publicó el martes 8 que entre los presentes hubo quienes como la actriz Lilia Mendoza se quejaron a través de Facebook live que la serie estaba cortada y no era entendible para el mismo reparto para ver ese episodio. “Obvio el público no la conoce, ni nosotros estábamos entendiendo la historia, no estábamos entendiendo qué pasaba con nuestro capitán”.

 En total contraste, el miércoles 8 el crítico Álvaro Cueva en su columna “El pozo de los deseos reprimidos” titulada “La serie que nadie quería transmitir”, si bien hace referencia a que acaba de suceder algo que, o será el fracaso del año, o le abrirá un montón de posibilidades artísticas y comerciales a la televisión abierta privada nacional, al final se desvive en elogios y buenas críticas para “El capitán” tanto por una manufactura excepcional, grandes actuaciones y, sobre todas las cosas, que se trata de una historia inspiracional que al lado de títulos como “El señor de los cielos”, “El Vato” o “Por siempre Joan Sebastian” les pudiera meter un susto.

 Un servidor que tuvo oportunidad de ver cuando menos los primeros cuatro capítulos de la serie, si bien coincide en que en los dos primeros hubo errores de edición que en efecto de pronto nos dejaron nos hicieron perder el hilo narrativo, los dos siguientes estuvieron tan bien cuidados en todos aspectos que a pesar de haber estado enlatada para medios nacionales por tres años desde que se realizó en el 2014 hasta que Imagen la adquirió al contarnos una historia en la que estando como protagonista el joven actor José María de Tavira (“Rosario Tijeras”) en el rol de “El capitán” cualquiera puede identificarse, cuando menos cualquier mexicano que como muchos está orgulloso de sus raíces, defiende ante todo a su familia, busca justicia y trabaja dignamente desde la venta de zapatos como el arreglo de autos.

 Pero así como tuvo una etapa como mexicano común y corriente que por las circunstancias de pronto se pasa de mojado a Estados Unidos y tiene problemas con la ley del vecino país del norte, con el tiempo su existencia se torna extraordinaria, se convierte en ciudadano norteamericano, trabaja como piloto aviador y termina siendo fundador del famoso parque zoológico Africam Safari en el que para no ir tan lejos el fin de semana pasado se casó el actor y conductor regiomontano Adal Ramones. Dése oportunidad de ver “El capitán “ y compruebe el por qué, a falta de mejores propuestas en la tele abierta, es junto a la producción colombiana “La ley del corazón”, de Telemundo Internacional, de los mejores estrenos en series de televisión no sólo del mes sino del año.
 
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