No sólo el internet no es universal, la televisión tampoco lo es particularmente en zonas rurales. | Foto: Especial
De los hogares que sí cuentan con el aparato, 54 por ciento tienen acceso a TV abierta
Según el IFT, el porcentaje de hogares con una televisión es de 93%”.
Jorge Bravo, presidente de la Amedi

CDMX.- El 11 por ciento de los hogares en las zonas rurales del país —alrededor de 14 millones de personas— no cuentan con un aparato de televisión para acceder a la señal y la programación, de acuerdo con la Encuesta Nacional de Consumo de Contenidos Audiovisuales 2018 del Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT).

Un segmento de esta población, particularmente los niños y jóvenes, tendrá el desafío de reanudar el ciclo escolar 2020-2021 de educación básica, luego de que este lunes el gobierno federal y las televisoras convinieran la transmisión de clases por esa vía.

Del restante 89 por ciento de los hogares que sí cuentan con el aparato en estas áreas, más de la mitad (54 por ciento) tienen acceso a televisión abierta; 41 por ciento tienen el servicio de paga y sólo 5 por cientocuentan con ambos, mostró la información del organismo.

Sobresale que 38 por ciento de los que tienen el servicio de TV de paga lo obtuvieron porque no reciben o cuentan con una señal abierta. Mientras que 68% de los hogares que mencionaron no tener este sistema se debió al precio.

Múltiples problemas.  Fabiola Peña, especialista en telecomunicaciones, señaló que en radiodifusión se presenta una problemática parecida a lo que sucede con el acceso a internet y a dispositivos para la conectividad, por lo que sugiere se concrete una política pública que contemple diversas soluciones de educación a distancia.

“Hay que entender que existen distintas realidades y para solventar este tema de la educación en línea”, destacó.

Peña consideró que es loable implementar estrategias adicionales y diversificar las formas de intentar acceder al ejercicio del derecho que es la educación; sin embargo, como se ha visto anteriormente, no existe una solución única.

“Tenemos que reconocer y generar una modificación para incluir a las personas que no tienen acceso a los medios radiodifundidos para integrarlos”.

El trabajo a distancia implica reconocer los distintos “Méxicos” que existen y hablar de 11 por ciento de hogares sin televisor debe motivar a que se investigue cómo se puede llegar a ellos.

“Hay una tendencia natural a generar una sola solución y se debe reconocer que la diversificación empieza por el hecho de un tema económico, pues hay pobreza extrema, pobreza y deficiencia de ejercer los derechos derivado del tema financiero”, destacó la experta en temas de telecomunicaciones.

El gobierno federal tuvo cuatro meses para desarrollar una plataforma en internet para que hubiera contenidos e interactividad y la educación fuera lo más semejante a una relación de enseñanza-aprendizaje como si se estuviera en el aula, comenta Jorge Bravo, presidente de la Asociación Mexicana de Derecho a la Información (Amedi).

“Estamos descubriendo que ni siquiera la televisión llega a todos los hogares y que, varios, sobre todo en el ámbito rural, posiblemente no reciban estos contenidos del nuevo ciclo escolar”, destacó.