Especial

Tal como Darwin descubrió la ley del desarrollo de la naturaleza orgánica, Marx descubrió la ley del desarrollo de la historia humana; este sencillo hecho, de que la humanidad necesita ante todo comer, beber, tener un techo y vestirse antes de llevar adelante la política, la ciencia, el arte, entre otras actividades, es la base sobre la cual han evolucionado las instituciones.

Marx también descubrió la ley específica del movimiento que gobierna el actual modo de producción capitalista. El descubrimiento de la plusvalía arrojó luz de pronto sobre el problema, en cuyo intento de solución todas las investigaciones anteriores fueron simples tanteos. Los hallazgos económicos de Marx son: los conceptos de valor y de valor de uso; de trabajo abstracto y de trabajo concreto; de plusvalía. En la forja de su teoría, construyó necesariamente una nueva terminología conceptual. Basándose en la plusvalía desarrolló la primera teoría racional del salario, nos aportó los rasgos fundamentales de una historia de la acumulación capitalista.

Louis Althusser y Étienne Balibar en “Para leer el Capital” (pp. 87-160) concluyen: “1] Toda revolución (aspecto nuevo de una ciencia) en su objeto acarrea una revolución necesaria en su terminología; 2] Toda terminología está ligada a un círculo definitivo de ideas; 3] La economía política clásica estaba encerrada en un círculo definido por la identidad de su sistema de ideas y de su terminología; 4] Marx, al revolucionar la teoría económica clásica, necesariamente revolucionó la terminología; 5] El punto sensible de esta revolución tiene por objeto precisamente la plusvalía”.

La ruptura epistemológica de Marx con la economía clásica está en el concepto de plusvalía. De ello nos habla Engels en el prefacio al segundo libro de “El Capital” en comparación con la historia de la química. Resumamos las tesis de este texto notable en palabras de Althusser: “1] Priestley y Scheele, en pleno periodo de dominación de la teoría flogística, “producen” un gas extraño que fue llamado, por el primero, aire deflogistizado, y por el segundo aire ígneo. De hecho era el gas que se debía llamar más tarde oxígeno. Sin embargo, anota Engels, “ellos lo habían simplemente producido sin tener la menor idea de lo que habían producido”, es decir, sin poseer su concepto. Es por esto por lo que “el elemento que iba a trastornar la concepción flogística entera y a revolucionar la química quedaba, en sus manos, condenado a la esterilidad”. ¿Por qué esta esterilidad y esta ceguera? Porque “fueron incapaces de desprenderse de las categorías ‘flogísticas’ tal como las encontraron establecidas”. Porque en lugar de ver en el oxígeno un problema no veían “sino una solución”. 2] Lavoisier hizo todo lo contrario: “partiendo de esta realidad nueva sometió a examen toda la química flogística… puso así sobre sus pies toda la química que en su forma flogística andaba cabeza abajo”. Es por esto, si se puede decir, por lo que sí los dos primeros “produjeron” el oxígeno, sólo es Lavoisier quien lo descubrió, dándole su concepto. Marx aparece así como un fundador de ciencia, comparable a Lavoisier.

La aplicación de la fórmula de Marx. “Volver a poner sobre sus pies la química que andaba cabeza abajo” significa, sin ninguna ambigüedad posible en el texto de Engels: cambiar la base teórica, cambiar la problemática teórica de la química, remplazar la antigua problemática por una nueva problemática.

Justamente Engels nos muestra el otro lado de esta revolución: el empecinamiento en negarla de aquellos que la viven: “el viejo Priestley juró hasta su muerte por el flogisto y no quiso saber nada del oxígeno”; es que se quedaba, como Smith y Ricardo, en el sistema de ideas existente, rechazando el poner en duda la problemática teórica con la cual el nuevo descubrimiento acababa de romper”.

Lo que la historia también evidencia es que la ciencia puede ejercer su oficio, sin experimentar la necesidad de hacer la Teoría de lo que hace. Sin duda, en el proceso educativo, nos brincamos esta etapa del proceso de producción social del conocimiento científico. Esto es la matemática en estado práctico la pasamos por alto, cuando este conocimiento es lo que permitiría a los alumnos desarrollar su propia práctica de teorización, pues nadie lo va a hacer por ellos.

@SalvadorHV

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