Fotos: Luis Salcedo Concurrencia. A Casa de los Niños asisten menores de colonias como Mirasierra, Loma Linda, El Álamo y 23 de Noviembre, entre otras.
En Saltillo existe un lugar que recibe a niños de escasos recursos donde pueden cursar su educación Básica

En Coahuila actualmente se tienen contabilizados al menos 17 mil niños viviendo en pobreza extrema, 9 mil de ellos se ubican en la Región Sureste, sobre todo en el municipio de Saltillo.

Se considera pobreza extrema cuando las personas tienen al menos cuatro carencias, entre ellas alimento, servicio de salud, educación y servicios básicos o vivienda.

Desde hace casi 20 años la “Casa de los Niños” viene apoyando a personas a salir de esta situación a través de oportunidades de estudiar.

Actualmente cuenta con una estrategia llamada “10-14”, ofrece el estudio de Primaria y Secundaria a niños de hasta 13 años de edad, aquellos que solo cursaron el primer grado de educación Básica o que ni siquiera pudieron ingresar a ella.

Oportunidad. También cuenta con servicio de transporte, para que no haya excusa de no querer ir a clases.

En entrevista para VANGUARDIA, Librada Ernestina Torres Hernández y Ana Liliana Villaseñor, ambas trabajadoras sociales de Coordinación y Vinculación, confirmaron que la principal causa de la falta de estudio es por la economía que mantienen las familias, que no les permite realizar pagos de inscripción, uniformes, útiles escolares y mucho menos el traslado de los niños a un plantel educativo.

“Su aprendizaje no está, son niños que no han cursado nada, pero en un año podrían terminar su Primaria; hay unos que lo hacen en dos años”, explica.

“Las causas de esto son la economía, cambio de ciudad o niños que viven con abuelas o un tutor y no pudieron darles escuela”, enumera.

APOYO DEL IEAA

Al momento son 15 niños y adolescentes los que se encuentran en el grupo, personal del Instituto Estatal de Educación para Adultos los capacita y certifica.

Aunado a ello se ofrecen clases de apoyo a niños de Primaria y Secundaria, son asesorías de español y matemáticas brindadas en horarios contrarios a sus clases en planteles educativos adscritos a la Secretaría de Educación. Ahí se imparten clases de computación, yoga, meditación y tae kwon do.

“Todos los niños que ingresan pasan a presentar un examen, para analizar sus conocimientos en escuela para poder ubicarlos en algún grupo”, agrega.

El costo por la educación es de 10 pesos semanales. Se ofrecen horarios de clases en ambos programas; lunes, miércoles y viernes o martes y jueves, aunado a ello se brinda el servicio de transporte que recoge a los alumnos y deja en sus viviendas durante los días de clases, por un costo de 20 pesos semanales.

“Se atiende al sur y oriente, se habla de Mirasierra y Loma Linda, El Álamo, 23 de Noviembre, Ricardo Flores Magón y Nueva Jerusalén, es donde se tiene la mayor población en condiciones de pobreza y carecen de algunos servicios”, dijeron las trabajadoras sociales.

La finalidad de la Asociacion que está cerca de cumplir sus 20 años en funciones, es que las personas que vivan en pobreza y pobreza extrema tengan una integración en la ciudad y la sociedad, diferente a la actual y así puedan a futuro desarrollar habilidades para poder salir de esa situación que no les deja avanzar.

“Que conozcan los distintos servicios, que puedan conocer algún museo, el circo, hay niños que nunca habían conocido este tipo de lugares por su situación económica, se les brinda oportunidad recreativa y educativaa a sus familias así como a ellos”, concluyeron.

La Casa de los Niños tiene 20 años educando a niños del oriente de la ciudad.

Ofrece estudios de Primaria y Secundaria.

15 alumnos reciben instrucción de personal del IEEA.

Además, Casa de los Niños ofrece clases de apoyo de Primaria y Secundaria,

Las asesorías son para avanzar en español y matemáticas.

Imparte clases de computación, yoga, meditación y tae kwon do.

Cobra 10 pesos semanales a cada niño.

Asesorías. Librada Ernestina Torres Hernández y Ana Liliana Villaseñor, trabajadoras sociales de La Casa de los Niños.