Solicitan la intervención del Estado para que cuide al personal humanitario ante la vulnerabilidad en que se encuentran. Foto: Tomada de Internet
Solicitan la intervención del Estado para que cuide al personal humanitario ante la vulnerabilidad en que se encuentran

La Casa del Migrante de Saltillo hizo una petición a la Presidencia de la República, para considerar a los defensores de derechos humanos como parte prioritaria de la próxima campaña de vacunación que se lleva a cabo. 

A través de un comunicado, la Casa del Migrante de Saltillo puso como contexto que dichos defensores no han detenido su trabajo y el contacto con las poblaciones vulnerables desde que inició la pandemia. 

Incluso, informaron que al igual que en noviembre, nuevamente la Casa del Migrante de Saltillo está sufriendo un brote de COVID-19 con ocho casos registrados al interior en cuatro personas migrantes y cuatro defensores que ya se encuentran bajo atención y resguardo.

En ese sentido, agregaron que tal y como se ha mencionado desde el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados, los flujos migratorios serían grupos de alta vulnerabilidad; sin embargo, no deben representar una amenaza sino un tema de relevancia para la política pública.

En ese sentido, manifestaron que nuevamente han tenido que reducir su atención a las personas que solicitan albergue enfocándose en grupos vulnerables como mujeres, población de edad avanzada, niños y personas LGBT, mientras que el Estado ha brindado poca atención. 

“Solicitamos la intervención del Estado en todos sus niveles y órdenes puesto que en este momento México vive un exponencial flujo de personas en contexto de movilidad atravesando por todo el país, y nos preocupa la vulnerabilidad en la que se encuentran y la escasa atención que se les brinda de manera humanitaria por parte del Estado”, aseveraron. 

Manifestando este contexto, fue que la Casa del Migrante solicitó a la autoridad considerar a los defensores de los derechos de estos grupos vulnerables, como un grupo de relevante consideración para la próxima vacunación a realizarse, pues en el trabajo que han venido realizando no se goza de privilegios, e incluso, la pandemia misma cobró la vida del presbítero y defensor Pedro Pantoja a finales del año anterior.