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Saraperos no pudo conseguir la barrida contra Tigres, en su visita a Cancún

Luego de una impecable labor durante 8 entradas por parte de Wilfredo Boscan, en las que no permitió ni hit ni carrera, en la novena no pudo conseguir la hazaña al recibir tres imparables por parte de la batería de Saraperos, sin embargo los Tigres de Quintana Roo lograron evitar la barrida al ganarle al equipo de Saltillo por 3-1.

El venezolano había llegado a la novena entrada sumamente agigantado, luego de que había tenido a la batería de Saraperos comiendo de su mano durante todo el juego.

Ni un bateador había podido pegarle de imparable y ya había ponchado a cinco bateadores, aunque había regalado ya dos bases por bola, pero su ofensiva lo había respaldado al anotar una rayita en la sexta y par de carreras en la séptima.

Subió a la loma en la alta del último episodo buscando escribir su nombre entre los históricos de la Liga Mexicana de Beisbol, primero enfrentó a Christian Zazueta y lo dominó con elevado al jardín derecho.

Luego, el emergente Chris Valencia se paró en la caja de bateo y tras un agarrón con Boscan de seis lanzamientos, con cuenta de 3 bolas y 2 strikes, en el séptimo envío, el jardinero de Saraperos pegó sencillo al central.

Rainel Rosario vino a batear y al primer lanzamiento pegó doblete al izquierdo, luego Manny Rodríguez coronó el ataque con sencillo al izquierdo que envió a Valencia a la registradora para romper el cero de Saltillo.

La sonrisa se le borró a Boscan y fue enviado a las regaderas para darle la bola a Juan Ramón Noriega, quien salió con el objetivo de aplacar la reacción de la Nave Verde, y lo logró.

Primero ponchó a Juan Pérez y luego Dariel Álvarez pegó rola al cuadro, donde el segunda base Alex Robles cedió a parador en corto Yosmany Guerra para poner fuera a Juan Macías, que había entrado como corredor emergente.

2-1 es el récord de Saraperos en ganados y perdidos, dentro de la segunda vuelta de la LMB.