Habría fabricado y distribuido heroína, cocaína y metanfetaminas; EU también le atribuye lavado y haber apoyado al cártel del ‘H2’, y AMLO confirma que en México no hay ninguna investigación

La detención y proceso del exsecretario de la Defensa Nacional, Salvador Cienfuegos, por parte de la justicia de Estados Unidos, dio un golpe a la delincuencia organizada transnacional, pero también a la imagen de México en el extranjero.

Medios internacionales como El País señalaron que el caso, además de exhibir a los gobiernos anteriores en su lucha contra el narco, compromete la relación de las Fuerzas Armadas con Andrés Manuel López Obrador, el Presidente que les ha dado más poder que nadie.

Tras darse a conocer su captura, ayer, en un audiencia que duró solo cinco minutos, la justicia estadounidense lo acusó formalmente de tres delitos por narcotráfico: producir, distribuir e importar heroína, cocaína, metanfetaminas y mariguana; y otro más por lavado de dinero.

Ubicándolo con el sobrenombre de “El Padrino”, la Fiscalía de Nueva York aseguró que tiene “miles de comunicaciones” entre él y “altos mandos” del cartel heredero de Los Beltrán Leyva, cuyo liderazgo fue asumido por Juan Francisco Patrón, alias “El H2”.

Todo un entramado de delincuencia organizada que, sin embargo, no está bajo investigación en México.

“No hay información sobre si tiene relación con un cártel específico, y no existe ninguna investigación en México en contra del General. Esto surge de una investigación que se lleva en EU, con el mismo juzgado que lleva los asuntos de García Luna y  que anteriormente tuvo que ver con Guzmán Loera”, expuso López Obrador.

Por ello, no es de extrañar que aunque la orden de aprehensión contra Cienfuegos fuera emitida en agosto de 2019, las autoridades de EU prefirieran esperar a que cruzara la frontera para detenerlo, en lugar de pedir apoyo a México para arrestarlo con fines de extradición.

“Es difícil exagerar el daño causado a México. El arresto se produce solo 10 meses después de que otro alto funcionario fuera acusado en NY de aceptar sobornos para proteger al Cártel de Sinaloa. Genaro García Luna se desempeñó como jefe de la Agencia Federal de Investigación de 2001 a 2005, y durante los seis años siguiente fue secretario de Seguridad Pública”, enfatizó The New York Times.

Lo cual quiere decir que, si ambos resultan sentenciados, las figuras de más alto rango en las instituciones que encabezaron la guerra contra el narcotráfico trabajaron en conjunto con el crimen organizado, y ayudaron a los cárteles a continuar asesinando a un sin fin de mexicanos. La descripción puntual de un narcoestado.

MÁS VALE SOLO…

De acuerdo con la periodista Dolia Estévez, desde hace 14 meses un gran jurado en Brooklyn emitió la acusación y orden de aprehensión contra Cienfuegos, y desde entonces las autoridades de EU esperaban que cruzara la frontera… sin pedir apoyo al Gobierno de México para arrestarlo con fines de extradición.