Sello. La mandataria de Alabama estampa su firma en la nueva ley. Foto: ap
Penalizarán a quien interrumpa una vida, pero no a las madres que lo permitan

MONTGOMERY, EU.- La gobernadora republicana de Alabama, Kay Ivey, firmó ayer la ley sobre aborto más estricta de Estados Unidos, la cual penaliza la interrupción del embarazo en casi todos los casos.

“Para los muchos partidarios de la medida, esta ley representa un poderoso testimonio de la creencia profundamente arraigada de los alabamianos de que toda vida es valiosa y que toda vida es un regalo de Dios”, dijo la gobernadora en un comunicado.

La medida tipifica el aborto en cualquier etapa del embarazo como delito grave punible con entre 10 y 99 años de cárcel o prisión perpetua a quien efectúe el aborto, pero no a la mujer o las mujeres a quienes se les haya practicado.

La única excepción en la ley es si el embarazo representa un peligro grave para la salud de la embarazada. No incluye dispensas para casos de violación o incesto.

Los patrocinadores de la propuesta quieren darles a los conservadores en la Corte Suprema de Estados Unidos la oportunidad de desechar los derechos al aborto a nivel nacional, pero los demócratas y defensores de los derechos para abortar describieron la medida como una bofetada a las votantes.

“Simplemente desdeña a las mujeres y al valor de las mujeres y su voz. Hemos vuelto a silenciar a las mujeres en un asunto muy personal”, dijo la senadora estatal Linda Coleman-Madison.

La senadora espera que la medida despierte a “un gigante dormido”: las mujeres en el estado.