Coro Vox Amoris durante uno de los ensayos de la Cata de Canto. / Foto: Francisco Muñiz/VANGUARDIA.
El Coro Vox Amoris, en colaboración con Claroscuro Bodega de Arte presentarán esta fusión de disciplinas este próximo viernes en el Centro Cultural Vito Alessio Robles

La apreciación del arte se puede ejecutar en distintos niveles. En algunas ocasiones puede ser muy intelectual, en otras más bien casual y enfocada al entretenimiento. En medio de todo esto podemos encontrar el disfrute meramente sensorial, ese que sin hablarnos de discursos o historias apela directamente a nuestros sentidos.

Los maridajes, en la gastronomía, buscan esto al crear experiencias únicas en la reunión del vino y el alimento, pero este viernes, el Coro Vox Amoris en colaboración con Claroscuro Bodega de Arte propondrán un maridaje especial, uno que unirá al sentido del gusto con el del oído.

La “Cata de canto” que se llevará a cabo este viernes 23 de julio pretende ofrecer una muy particular forma de degustar el vino y disfrutar de la música, a través de un recital dirigido por Alejandro Reyes-Valdés, con quien tuvimos ocasión de conversar, y bajo la guía de la sommelier Ángeles Reyes.

“La idea ya tengo tiempo fraguándola y de ninguna manera es original, porque en otras partes del mundo y me parece que de México se han realizado este tipo de maridajes o de catas donde no es precisamente el vino el platillo o la comida, sino que es el vino con la música, con alguna exposición plástica”, explicó el director coral, “entonces estamos simplemente recreando esa idea aquí. La dinámica consiste en que nosotros vamos a ofrecer el platillo musical, auditivo, y en tres piezas interpretadas por Vox Amoris se va a realizar el maridaje de tres etiquetas de Claroscuro y para eso vamos a contar con la sommelier Ángeles Reyes que va a estar dándonos la degustación, las notas de cata del vino y junto conmigo vamos a estar explicando el porqué consideramos que puede haber un maridaje entre la pieza en cuestión y la etiqueta que presentamos”.

Con la participación de solistas del Estudio de Ópera de Coahuila Armando Fuentes Aguirre, así como del guitarrista Arody García y el violonchelista Gregorio Nieto, el programa estará conformado por piezas del repertorio operístico, más algunas adiciones de canción francesa y música sacra.

Alejandro Reyes-Valdés, director del coro Vox Amoris.

“Es un juego de los sentidos y por lo tanto es un juego subjetivo; comentando, escuchando las obras coincidimos en que a esta pieza le iría tal etiqueta. Eso ya es una sorpresa para aquel día pero todo fue con base en un diálogo y una audición. Y si hay algo que le apostamos en este recital es a la sensualidad, hablando de los sentidos. Nos estamos saltando esa barrera del mucho análisis de las obras, estamos sobre todo buscando la experimentación sensitiva y esperamos que funcione, esa combinación entre el sentido del gusto de los vinos y del oído y a ver qué resulta”, señaló Reyes-Valdés.

“A veces se puede hacer coincidir; por ejemplo, el Laudate Dominus, porque es una pieza sacra y el vino es eminentemente sacro, sobre todo es un líquido participante en el canon católico definitivo, entonces ahí si hay alguna relación. Con el brindis de La Traviatta no se diga, pero no nos concentramos en el texto, sino en la experiencia sensorial del oír a pesar de no comprender el texto, así como del sentir en el gusto”, explicó.

A diferencia de como se estructuraría un maridaje tradicional, basado en los gustos, aromas y sabores, para poder emparejar vino y música sommelier y director tomaron como base la emoción que tanto la bebida como las obras emanan.

“Recuerdo que en la platica dijimos algo como ‘este vino está brillante’, entonces este va con el brindis de La Traviatta, porque es una pieza de lo más chispeante. Hay otro que es un caldo robusto, menos afrutado. Ese lo adaptamos para el Laudate Dominus que es más discreto, que pudiera ser un vino menos exultante, entonces invita más al intimismo. Es un vino íntimo para una pieza íntima”, dijo el músico.

Si bien ya se agotaron los lugares del evento que se realizará en el Centro Cultural Vito Alessio Robles, no sería de extrañar que la experiencia se repita en el futuro, dado que es otra forma de que el coro Vox Amoris genere ingresos para su proyecto musical.

“Este donativo va a que podamos seguir funcionando como agrupación coral, que sabemos que no somos patrocinados por alguna institución. Somos un colectivo independiente del canto. Entonces es nuestra de poder seguirnos preparando”, concluyó.