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México se mantiene todavía como el segundo de los cinco principales países receptores de Inversión Extranjera Directa en América Latina y el Caribe, después de Brasil y seguido por Colombia, Chile y Perú

Ciudad de México. Los flujos de Inversión Extranjera Directa hacia México se redujeron drásticamente en 2016 al caer 19 por ciento con respecto a 2015 y situarse en unos 27 mil millones de dólares, debido a la reducción en el sector servicios. Las corrientes hacia la mayor parte de la industria manufacturera de México también se contrajeron, en particular hacia la fabricación de automóviles, afirmó Stephania Bonilla, economista de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD).

En una teleconferencia consideró que la incertidumbre de los inversionistas globales se mantendrá en el futuro próximo en espera de las resoluciones en las negociaciones de Tratado de Libre Comercio en América del Norte (TLCAN) y la propuesta de reforma fiscal de Estados Unidos.

México se mantiene todavía como el segundo de los cinco principales países receptores de Inversión Extranjera Directa en América Latina y el Caribe, después de Brasil y seguido por Colombia, Chile y Perú, según el informe de las Naciones Unidas.

Las perspectivas de la Inversión Extranjera Directa para América Latina y el Caribe en 2017 siguen siendo “sombrías”. Se prevé que el crecimiento económico se mantendrá muy por debajo de las tasas asociadas con las mayores entradas registradas en años anteriores.

En particular, es probable que la inversión en las industrias extractivas de la región siga siendo moderada. Los anuncios de proyectos de inversión en nuevas plantas para el sector en 2016 ascendieron a solo 4 mil millones de dólares, dado que los operadores siguieron fortaleciendo sus balances y reestructurando sus planes de gastos de capital.

Advirtió que la Inversión Extranjera Directa hacia la región probablemente también se vea afectada por la incertidumbre relativa a la formulación de las políticas económicas en los Estados Unidos.

En el ámbito internacional se espera que la Inversión Extranjera Directa mundial aumente 5 por ciento en 2017, a casi 1.8 billones de dólares. Tras el retroceso marginal (de 2 por ciento a 1.75 billones de dólares) registrados en 2016, las nuevas proyecciones para 2017 -más optimistas- se atribuyen al mayor crecimiento previsto en las principales regiones, la reanudación de la expansión del comercio y la recuperación de los beneficios empresariales, según el Informe sobre las inversiones en el Mundo 2017.