Foto: Vanguardia
El 31 de enero de 2020 México contaba con 20 millones 490 mil 397 personas aseguradas en el IMSS, mientras que para el 30 de septiembre del mismo año se tienen registradas 19 millones 702 mil 192

Saltillo, Coahuila.- Jorge Dávila Flores, quien preside el CENTRO DE ESTUDIOS
ECONÓMICOS DEL COMERCIO SERVYTUR
, señaló que, de acuerdo con información oficial del Instituto Mexicano del Seguro Social, para el mes de septiembre se tiene una pérdida de casi 800 mil puestos de trabajo y, además, si agregamos el millón de empleos que debieron haberse creado en este periodo para atender la demanda de trabajo de todos nuestros compatriotas que llegan a la edad económicamente activa, se puede decir que nos enfrentamos a un déficit que asciende a casi 2 millones de empleos formales.

Para el 31 de enero de 2020 México contaba con 20 millones 490 mil 397 personas aseguradas en el IMSS, mientras que para el 30 de septiembre del mismo año se tienen registradas 19 millones 702 mil 192, observando que 788 mil 205 personas han perdido su empleo en México, lo cual en porcentaje alcanza un valor del 3.8%.

El punto más crítico fue en los meses pasados, específicamente en julio, donde 994 mil 445
personas dejaron de cotizar ante el IMSS, registrando un 4.9% de puestos de trabajos perdidos
de enero a julio.

Si bien para el mes de septiembre el país ha recuperado un 21% (198 mil 889) de los empleos perdidos hasta el mes de julio, este proceso ha sido muy lento. Dicha situación ha contribuido a que la estabilidad económica se encuentre en riesgo, y el problema se acentúa más debido a la pérdida de empleo que también se ha dado dentro de la economía informal.

Como consecuencia de lo anterior, se ha ido generando una marcada presión social, lo cual se puede ver reflejado en ciertas zonas del país, ya que presentan síntomas de descomposición aunado al incremento de acciones delictivas influidas por la caída de la economía.

Jorge Dávila Flores señaló que urgen medidas y apoyos por parte del Gobierno Federal, para que sea posible impulsar el crecimiento de las empresas e incentivar la generación de más empleos.

Ante la caída de la actividad económica, que se estima será del 11% del PIB, la recaudación del Gobierno Federal también va a caer y esto se traducirá en presiones adicionales en las finanzas públicas, lo anterior en caso de no generarse programas de apoyos a empresas y como resultado la generación de más y mejores empleos.