Feliz. El timonel Noé Muñoz estuvo acompañado de su familia. / Marco Medina
En un ambiente de camaradería se realizó esta convivencia, en donde se dejó el trabajo de lado por sólo un rato para pasar un tiempo a gusto entre compañeros.

Los Saraperos de Saltillo realizaron su tradicional comida de cierre de pretemporada, donde los peloteros y sus familias, así como directivos y trabajadores del club compartieron los alimentos.

En un ambiente de camaradería se realizó esta convivencia, en donde se dejó el trabajo de lado por sólo un rato para pasar un tiempo a gusto entre compañeros.

Noé Muñoz, esposa e hijos, estuvieron en la mesa con los directivos, hubo algunas otras llenas de peloteros, algunos extranjeros se sentaron juntos, además de trabajadores del club y jugadores, sin faltar los deportistas que fueron acompañados por sus parejas.

Pláticas y risas se escucharon en el salón donde se celebró esta comida, momentos que rompieron la rutina, aunque fuera sólo por un par de horas, pues terminando, los jugadores continuaron con sus actividades de cara a la nueva campaña 2016 de la LMB, para la cual están preparados.

Esta tradicional convivencia entre saraperos es para dar gracias a todos los participantes en la pretemporada, así como para dar la bienvenida a una nueva aventura dentro de la Liga Mexicana de Beisbol, no sólo los peloteros, sino todos los integrantes del club saltillense.