En los centros comerciales del norte de Saltillo se vivió un escenario similar: filas para ingresar al inmueble y filas en algunas tiendas, desde zapaterías
Las filas en los paraderos de transporte público se mezclaban con las filas para ingresar a tiendas departamentales

Las principales calles del Centro Histórico y las plazas comerciales de Saltillo lucieron repletas de compradores y visitantes durante el último fin de semana antes de Navidad.

Filas para entrar a tiendas departamentales y cajeros, aglomeraciones en las calles e interiores de centros comerciales, estacionamientos repletos y tránsito lento en vialidades fueron algunas escenas observadas por VANGUARDIA en el transcurso de este sábado.

A pesar de que la emergencia sanitaria lleva 10 meses en la entidad, con el uso obligatorio de cubrebocas, fue común ver personas con la mascarilla mal puesta o, en el menor de los casos, sin esta medida de protección en la vía pública.

En el Centro Histórico, la zona comercial más importante y con mayor afluencia de Saltillo, las calles Victoria, Aldama y Pérez Treviño fueron tapizadas por familias saltillenses: niñas, niños, mamás y papás, parejas, adultos mayores.

Las filas en los paraderos de transporte público se mezclaban con las filas para ingresar a tiendas departamentales y de otros giros en la calle Aldama; en la calle Victoria también se formaban aglomeraciones a ambos lados de las banquetas y la vialidad se llenaba de carros que avanzaban lentamente.

Aunque elementos de la Policía recorrieron la zona, recomendaron mantener distancia a las personas que se agrupaban en los aparadores de los comercios y recomendaban usar correctamente el cubrebocas a las personas, su esfuerzo fue superado por el número de personas.

En los centros comerciales del norte de Saltillo se vivió un escenario similar: filas para ingresar al inmueble y filas en algunas tiendas, desde zapaterías.

Los estacionamientos también lucieron casi llenos, fueron muy pocos los espacios vacíos y que de inmediato eran ocupados por otro vehículo, del que se bajaba una persona, pareja o familia.

Dentro de los comercios las zonas de alimentos también tuvieron aglomeración importante, aunque las mesas sí estaban bastante separadas una de otra.

Pese a que el uso de cubrebocas es obligatorio para ingresar, en los pasillos también se pudo ver a personas que la mascarilla mal colocada o que se la quitaban.