Fotos: Héctor García/VANGUARDIA.
La exposición se inauguró el viernes 11 en la galería del Pabellón 2 del Museo del Desierto y cuenta con obras de 15 creadores coahuilenses que trabajan este material

Reunidos por la materia prima, el pasado viernes 11 de junio un grupo de artistas y artesanos presentaron sus distintas aproximaciones a la escultura en cerámica a través de la exposición “Cerámica en el desierto”, en el Museo del Desierto.

La muestra, que da protagonismo a este material muy prominente en la región y que a pesar de las distinciones que se hagan entre ambos grupos los une como escultores, se ubica en el la galería de exposiciones temporales del Pabellón 2 del recinto cultural y fue realizada en colaboración con la Universidad Autónoma de Coahuila a través de la Coordinación de Difusión y Patrimonio Cultural (DPC).

Durante la inauguración, el maestro artesano Sinhué Delgado agradeció a los participantes y presentes y expresó que “es una invitación para los ceramistas que están trabajando en Coahuila; la intención es crear comunidad. No somos un colectivo, no somos una asociación, somos gente que estamos trabajando en nuestros talleres, creando, y la intención es unirnos”, y agregó que “yo no veo aquí competencia, sino unión”.

Por su parte, Ana Sofía Rodríguez, titular de la DPC, comentó que “este es un esfuerzo conjunto para impulsar a los autores locales y a nuestros materiales. La arcilla como uno de los ingredientes principales de nuestros sistemas constructivos y de nuestro desierto en Saltillo, en Coahuila”.

Este grupo de artistas y artesanos está conformado por Jorge Alvarado, Ana Lucía Cárdenas, Roy Carrum, Elsa Fraire, Anabel Fuentes, Enrique Garza, Mariela Gutiérrez, Federico Jordán, Mónica Martínez, Armando Meza, Rocío Rivero, Sinhué Delgado, Jesús Soto, Laura Vázquez y Rafael Yáñez, con la curaduría de Antonio de Hoyos.

Las piezas son ejemplo de algunas de las diferentes aproximaciones y formas de trabajar el material que puede haber, desde la orfebrería más tradicional —con giros en las formas y el estilo y diseño, algunos más contemporáneos— hasta su uso como material para escultura figurativa y abstracta, además de como dispositivo para la intervención pictórica, como el caso de las piezas de Armando Meza y Roy Carrum, quienes pintaron sus motivos personales en los objetos.

En entrevista con VANGUARDIA, Delgado, también organizador de la muestra, comentó que la línea entre artista y artesano es “muy delgada”.

“Primero, aquí en occidente tenemos que luchar contra el menosprecio hacia los artesanos, cuando son los que dominan la materia prima y ellos transmiten los conocimientos a los artistas”, señaló, “pueden manejarla, pero no suelen conocer los procesos, a veces muy tradicionales para trabajarla”.

“Yo vengo de una familia artesana, soy la quinta generación pero me rodeo de amigos artistas, y ahorita los guiamos en el proceso de lo que es la cerámica. La importancia de estar aquí es invitar a más artistas a que tomen la cerámica como un medio de expresión”.

Agregó que considera, como otros, que la cerámica es la madre de todas las artes, pues en ella puedes “hacer escultura, puedes hacer pintura, la cerámica se usa en la arquitectura, ¿en qué no se usa la cerámica? Los teléfonos celulares tienen partes cerámicas, los coches, las naves espaciales, es una cerámica más avanzada, pero en este caso es arte”.

Reconoce que está comenzando a haber más actividad entre los ceramistas coahuilenses, pero cada quien trabaja desde su taller, y por eso reitera que el objetivo de la muestra es reunir el trabajo de todos, reunirlos a todos, para que se conozcan y el público también se acerque a sus obras.

Pieza de Federico Jordán.

“Se dice que hay un escultor por cada diez pintores, ahí se reduce mucho las personas que están haciendo escultura, pero la cerámica se presta para hacer pintura, el detalle es que como son materiales que se han utilizado para cerámica utilitaria como que los artistas no ven o no hay un gran aprecio hacia la técnica, pero te puedo decir que la cerámica dura mucho más que un óleo. Los óleos que tenemos ahorita más antiguos son de 500 años y tienen que estar en una cámara especial, con un ambiente controlado y hay obras de cerámica de 10 mil años de antigüedad enterradas, a la intemperie, y conserva colores, conserva todo”, agregó.