Con sol y calorcito de primavera que ya toca la puerta.

Se va doblando la cobija. Entra la luz más pronto. Se van olvidando las noches frías de este invierno en que hasta nevada tuvimos en la sierra de Arteaga.

Y en el mundo se adivina también el clima primaveral de una pandemia debilitada, de un virus que ya no encuentra las facilidades anteriores para seguirse multiplicando. Más vacunas, menos contagios, menor hospitalización.

El tiempo vacacional que se acerca puede aumentar riesgos por las proximidades que quieran borrar la sana distancia y las reuniones de más de cinco que no sean a la intemperie.

Se va llegando a la súper vacuna y al medicamento eficaz. Ya se habla del Remdesivir autorizado acá. Se va tomando conciencia de que los países en qué hay 9 o 5 vacunas para cada persona compartan su excedente con los que no han podido tener una para algunos de mayor riesgo.

Paulatinamente se van empleando a los desempleados al ir encontrando prácticas de recuperación en las empresas que vuelven a activarse.

A LA BAJA

Se repite en las estadísticas que eran alarmantes. El buen deseo generalizado es que ya no haya repuntes, que la baja no se convierta en subí-baja.

Se espera también que baje la desorganización en la operación vacuna para evitar demoras en las esperas, y protestas indignadas y violentas por no situar bien los turnos y calcular la disponibilidad, como ha sucedido en Oaxaca y otros sitios.

PRECAMPAÑAS EN GESTACIÓN

Se nota que la olla electoral está en el fuego porque hay movimiento en aguas que hervirán, se desbordarán  y saldrán, evaporadas, por cualquier ventana abierta.

Siglas, colores, nombres, funciones, como ingredientes de salsa norteña, empiezan a mezclarse en el molcajete del próximo sufragio.

Una elección sin sobornos ni fraudes, en que se exprese la libre voluntad de la mayoría, sería una primavera política en que podría saborearse la autenticidad democrática.

CLASES SEMIPRESENCIALES

Para chicos y chicas ha sido una sorpresa experimentar a la gente como riesgo, a la escuela como peligro, y hasta el respirar y hablar como amenazante. Eso de lavarse las manos a cada rato y usar gel desinfectante y no poder hacer bola en recreación sino permanecer distantes los ha desconcertado.

Pareció interesante lo de ver a la maestra en la pantalla y estar en clase desde la casa. Ahora se va llegando a la clase semipresencial, a la ida con precauciones, “es ir como si no fuéramos” dijo aquella chiquilla.

El conocimiento se fue colando entre las hendiduras pandémicas y no dejó de llegar a los sentidos y mentes infantiles. Esta generación, en la crisis ha desarrollado sin duda algunas capacidades que solo el futuro pondrá de manifiesto.

TSUNAMI INFORMATIVO

No solo abundancia sino mezcolanza. No solo temática sino también de calidades y simulaciones, de autenticidades y falsificaciones, de verdades objetivas y engaños subjetivos. Se requiere sobriedad y discernimiento. Encontrar dosis adecuadas y tener colmillo crítico para separar lo sólido de lo deleznable...