PRIMER ACTO

Hace siete días, el Ganso Supremo graznó en su mañanera: veo bien a Chayito; “es de justicia, se trata de una mujer que padece por la desaparición de su hermano Jesús. Ella es hija de doña Rosario, fundadora de Eureka”. Son dos mujeres que “en circunstancias muy difíciles empezaron a buscar a sus hijos desaparecidos”. Las dos “son auténticas defensoras de derechos humanos”. Su candidatura “abre la posibilidad de que la CNDH deje de ser una pantalla”.

Los Gansitos Pajes del Supremo dan brinquitos de emoción y aplauden. Un Ganso Konsejero (con K) se acerca al oído de su Jefe y le habla así: “Señor, Chayito Piedra no es elegible para ser la presidenta de la CNDH”. AMLO lo ignora, pero él insiste: “Señor, Chayito es militante e integrante del Consejo Nacional de Morena y nunca renunció a su puesto. La Ley de la CNDH es clara en su artículo 9, el cual establece como requisito para asumir la presidencia de la CNDH, ‘el no desempeñar o haber desempeñado cargo de dirección nacional o estatal de algún partido político en el año previo a su designación’. Además, Chayito le mintió al Congreso al negar lo anterior”.

Sin mirarlo, AMLO le responde: “No seas conservador rozando en fifí: recuerda lo que siempre he dicho; ‘nadie por encima de la Ley’; ‘aunque independientemente de la legalidad sería injusto que Chayito no sea presidenta de la CNDH’”. “Lo que usted ordene, Señor”, responde confundido el Ganso Konsejero. Los Gansitos Pajes le hacen el fuchi al Konsejero.

SEGUNDO ACTO

Entre empujones y mentadas de madre de la oposición y técnicas de lucha libre de los rudos senadores morenistas, el jueves 7 de noviembre, Chayito tomó protesta como presidenta de la CNDH.

¿Y la petición al Senado de los 57 aspirantes a dicha presidencia para repetir el proceso de selección de la terna por sus obvias irregularidades? ¿Y la solicitud a Chayito de los colectivos de familiares de desaparecidos para que declinara por no ser elegible? Valieron madre ante la obediencia ciega de los Gansos Senadores por quedar bien con el Ganso Supremo.

TERCER ACTO

En el proceso de su coronación, Chayito soltó estas perlas a la turbamulta que exigía su dimisión: “aspiro a este cargo desde mi condición de víctima y desde el lado del pueblo”. “La CNDH fue una instancia (nula, ineficaz) (y) de simulación para creer que en nuestro País se respetaban los derechos humanos”. “Garantizaré la autonomía del organismo… que no se someterá frente a ningún poder”.

Ya coronada, Chayito preguntó y respondió a los reporteros: “¿han asesinado periodistas? Si. He observado lo que ocurrió en gobiernos anteriores y fue horrible”. Empero, soslayó los 13 periodistas asesinados durante la gestión del Ganso Supremo.

Éste la miraba a lo lejos; mientras, una lagrimilla de felicidad rodaba por su mejilla.

Una vez más, el paso del Ganso fascistoide retumba en los frágiles cimientos de nuestra incipiente democracia.

@Canekvin