Los chips, componentes diminutos, pero fundamentales son utilizados para, entre otras cosas, calibrar la inyección de combustible de los automóviles. ESPECIAL
La falta de semiconductores ha puesto en jaque a la producción automotriz; esto también afectaría a los diversos sectores industriales de la región

General Motors confirmó que su Planta de Ensamble en Ramos Arizpe con 3 mil 500 trabajadores, se va de paro técnico en las semanas del 3 al 24 de mayo, mientras que los proveedores ven un impacto mixto, esto debido a la escasez mundial de semiconductores, chips que se utilizan desde licuadoras inteligentes hasta en aviones de guerra .

Además, GM también anunció que su Planta de Ensamble en San Luis Potosí se va también de paro técnico las semanas del 17 y 24 de mayo.

Al cuestionar cómo quedarán los sueldos de los trabajadores, respondieron que queda con un esquema especial que aplica cuando hay paros técnicos y del cual no se proporcionan los detalles. Por lo pronto, añadieron que GM sigue trabajando en estrecha colaboración con la cadena de suministro para mitigar los impactos a la producción.

El presidente del Clúster de la Industria Automotriz en Coahuila (CIAC), Alberto Piñones, consideró que el impacto para las empresas de la región será mixto, toda vez que la gran mayoría de los proveedores locales tienen clientes en su cartera.

Aunado a ello, entre un 20 a 30% de la producción de las plantas se quedan en empresas locales y el resto se exporta a Estados Unidos, Canadá, Europa y el resto de Latinoamérica, por lo que estimó que las plantas seguirán trabajando a un 70 u 80%, realizando solo algunos ajustes en sus líneas de producción.

“Vamos a seguir operando, al menos las empresas del Clúster van a seguir operando con algunos ajustes en sus líneas de producción, pero no con paros totales”, por ello, añadió que el impacto de proveedoras no es el mismo que el de las armadoras.

En las próximas 4 o 5 semanas esperan que esto comience a mejorar y que las armadoras empiecen a tener inventarios de semiconductores para estar más estables en sus operaciones a partir de junio o julio; por lo pronto, las plataformas que menos se paran son las de camiones y Suvs, las más afectadas las pequeñas de cuatro cilindros.

Por su parte, el director del Instituto de Estudios Empresariales Coahuila Sureste (IEECs), Antonio Serrano Camarena, consideró que este paro es una noticia terrible porque afecta al mercado local en términos de consumo cuando se estaba en plena recuperación.

Las tres consecuencias principales serán caída en la venta de autos y de consumo en los mercados locales dependientes del sector automotriz, la escasez de semiconductores afecta al 40% de la industria a nivel mundial, de tiene la recuperación en el mundo y en México, pero también afecta al mercado laboral porque crea una sensación de que no hay trabajo donde sí lo hay.

Para la Región Sureste, el paro será un golpazo, pero no un knock-out, los que más sufrirán por la caída de consumo serán las tienditas al menudeo y supermercados, entre otras.

Para el presidente de Canacintra Coahuila Sureste, José Antonio Lazcano, el paro será un impacto importante a la cadena de suministro de las empresas porque de una u otra manera trabajan en la cadena de abastecimiento de GM por ello, no son buenas noticias para la región que empresas ancla detengan operación.

Aunque también es una gran área de oportunidad para que esos productos que son prácticamente del mercado asiático, se puedan fabricar y producir en México, sobretodo en la región, con ello, existiría un control directo sobre su abastecimiento.

El director de Coparmex Coahuila Sureste, Miguel Monroy Robles, consideró que el paro será una reacción en cadena porque afectará también a los proveedores de GM, aunque también será una oportunidad para que la empresa realice ajustes.

A su vez, el empresario, Héctor Horacio Dávila Rodríguez, señaló que esto también significa que no se están vendiendo automóviles en la región, por lo que es un efecto triple en el que no hay ventas, no se reciben pagos, no se reciben pagos por las unidades y no se vuelve a inyectar ese dinero al circulante.

Por otra parte, al cuestionar a Stellantis México de cómo sigue el tema de desbasto de semiconductores en su planta de Saltillo, respondieron “Por ahora seguimos igual manteniendo producción de todas las versiones de Hevy Duty”.