El Rebaño soñaba en grande y terminará el año con las manos vacías

Chivas tuvo un 2017 de ensueño al conquistar la Liga MX y la Copa y se esperaba que para el 2018 se repitiera el éxito conseguido sin embargo, fue una auténtica pesadilla.

El proyecto de Chivas en 2018 fue un auténtico desastre y en el Clausura fueron penúltimos al conseguir 15 puntos.

Después de eso, Matías Almeyda fue despedido de las Chivas. El hombre que los llevó a la gloria salió por la puerta de atrás. 

Almeyda fue objeto de deseo de muchos equipos en la Liga MX, e incluso se dijo que su salida era para tomar las riendas de la Selección Mexicana pero terminó en la MLS. 

José Saturnino Cardozo quería empezar de nuevo y conseguir el triplete para el Rebaño, luego que de la mano de Almeyda, Chivas lograra el máximo título de la CONCACAF. 

Con Cardozo tenían seguro su participación en el Mundial de Clubes y el equipo estaba motivado porque en la misma llave tendrían que enfrentarse al Real Madrid. 

El equipo no marchó como esperaba en el Apertura 2018 y terminaron en el lugar 11 del torneo, además no pudieron conquistar la Copa MX. 

Sin liguilla, las Chivas se enfocaron en el Mundial de Clubes. "Hemos dicho a los dueños de que no vamos de paseo, vamos a competir y vamos a ser campeones", sentenció José Luis Higuera, Director General del Rebaño. 

Pero así como llegaron se despidieron temprano en el torneo y pelearán un lugar por el quinto puesto. 

Chivas cerró así un año para el olvido. Volvió la mediocridad en los torneo locales, cambiaron a uno de sus mejores técnicos en la historia y no pudieron consumar su buen paso en el Mundial de Clubes.