Grandes cantidades de especies han disminuido en grandes cantidades, como el caso del león y el orangután

Un nuevo estudio revela que miles de especies animales han sufrido bajas estrepitosas en sus números, lo cual podría significar la llegada irreversible de una extinción masiva.

La publicación hecha en Proceedings of the National Academy of Sciences califica a la baja de la población animal como una “epidemia global” y parte de “una sexta extinción masiva en cuero” ocasionada en gran parte por la destrucción de los hábitats naturales.

Gerardo Ceballos, investigador de la UNAM, ha declarado que el escrito tiene un tono “alarmante” comparado con otros trabajos de investigación académica. “Sería poco ético en estos momentos no usar un lenguaje para atraer la atención hacia este problema”.

El mexicano compartió aclara que aunque los profesores Paul Ehrlich y Rodolfo Dirzo de la Universidad de Stanford no son alarmistas, es claro el declive de la población animal y que los científicos han subestimado ambos hechos.

Dos especies de animales vertebrados se extinguen cada año, y los autores aseguran que esto “no genera suficiente preocupación pública” y hace parecer que muchas especies no están fuertemente amenazadas o que la extinción masiva es una catástrofe lejana.

Los autores del estudio vieron las reducciones en un rango de especies debido a factores como la contaminación y el cambio climático, y extrapolaron las poblaciones pérdidas o que están por perderse.

Encontraron que el 30 por ciento de los vertebrados terrestres han presentado declives y pérdidas en las poblaciones locales. A nivel mundial, el 70 por ciento de las poblaciones de mamíferos han desaparecido por el azote a sus hábitats.

Ehrlich previó dicho colapso en la historia de su libro “La explosión demográfica” donde la raza humana colapsa debido a la sobrepoblación, solo que esta vez ha repercutido más sobre el mundo animal.

“Hay solo una solución global, y es reducir la escala de la actividad humana”, dijo Ehrlich. “El crecimiento poblacional y el mayor consumo entre personas ricas está impulsando esto”.

Con información de The New York Times