Cientos de empleados de Google exhortaron a la compañía a que se comprometa a no cooperar con agencias federales de inmigración. Foto: AP
En una petición, los empleados del grupo llamado Googlers for Human Rights, exhortan públicamente a la compañía a que no se postule a la licitación de un contrato para almacenar información en la nube para la CBP, la agencia federal responsable de vigilar las fronteras de Estados Unidos.

Cientos de empleados de Google exhortaron a la compañía a que se comprometa a no cooperar con agencias federales de inmigración, en una nueva manifestación de activismo de la fuerza laboral del gigante tecnológico.

En una petición, los empleados del grupo llamado Googlers for Human Rights (Googleros por los Derechos Humanos), exhortan públicamente a la compañía a que no se postule a la licitación de un contrato para almacenar información en la nube para la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP, por sus siglas en inglés), la agencia federal responsable de vigilar las fronteras de Estados Unidos.

El último día de postulaciones para obtener el contrato era el 1 de agosto. Se desconoce si la empresa expresó su interés y no ha respondido a una solicitud de comentarios al respecto.

Más de 800 empleados de Google firmaron la petición para hoy por la mañana. Denunciando que en esas agencias existe un "sistema de abusos" y "negligencia maligna", exigen en su texto que la compañía no les proporcione ningún servicio técnico a la CBP, al Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) o a la Oficina de Reubicación de Refugiados (ORR) hasta que las agencias "dejen de violar los derechos humanos”.

"Al trabajar con la CBP, el ICE o la ORR, Google estaría canjeando su integridad por unas pocas ganancias y uniéndose a una estirpe vergonzosa", escribieron los organizadores de la petición. Mencionaron las acciones en las que el gobierno federal separaron a niños migrantes de sus padres y establecieron centros de detención con malas condiciones internas.

Los empleados de Google encabezaron una creciente tendencia en la que algunos trabajadores de empresas tecnológicas asumen una postura pública en torno a las políticas de sus empleadores. Miles de empleados de la compañía realizaron un paro a fines del año pasado para protestar por la forma en la que la empresa estaba manejando acusaciones de acoso sexual. Los trabajadores también protestaron por un contrato con el Pentágono el año pasado en el que se utilizó inteligencia artificial para analizar tomas captadas por drones.

Con las protestas se lograron ciertos éxitos. Después de que sus empleados realizaron el paro, Google anunció nuevas normas sobre acoso sexual, aunque algunos empleados las consideran insuficientes. Asimismo, la empresa no renovó el contrato con el Pentágono tras las protestas.

El hecho de que la compañía haya cedido a algunas de las presiones ejercidas por sus empleados le ha dado combustible a los alegatos de críticos y legisladores republicanos de que está elaborando sus productos para que estén parcializados en contra de los conservadores, una afirmación infundada que ha obligado a realizar múltiples audiencias legislativas, aunque en ninguna ha surgido evidencia de parcialidad.

El presidente Donald Trump tuiteó que estaba "observando a Google muy de cerca" después de que un exempleado afirmó en Fox News, sin presentar evidencia, que la compañía intentaría influir en las elecciones de 2020 para que Trump no sea reelegido.

Google desmintió los señalamientos de que sea políticamente parcial en su popular motor de búsqueda en internet y en otros de sus productos.