En los próximos años se ampliará la oferta energética de Coahuila en 2 mil 200 MW. Si esto ocurre, la capacidad instalada en Coahuila podría rebasar los 5 mil MW hacia el 2029

Con la presencia del Presidente de la República, el jueves 6 de abril se inauguró la empresa Parque Eólica de Coahuila, la cual cuenta con una capacidad instalada de 200 MW (megawatts). En virtud de lo anterior, nuestro estado diversifica sus fuentes de generación de electricidad y se perfila como una entidad con gran potencial en un sector caracterizado por profundas transformaciones tecnológicas y normativas. 

Conforme al listado de centrales generadoras de electricidad proporcionado por la CFE en mayo del 2016, hasta esa fecha existían en nuestro estado seis plantas con una capacidad conjunta de 2 mil 989.5 MW. 

De manera que la séptima central, la cual aprovecha la energía del viento y comenzó a funcionar el primero de abril en Hipólito, representa un crecimiento del 6.7 por ciento en la generación eléctrica estatal, la cual ahora es de 3 mil 189.5 MW.
El carbón sigue siendo la principal fuente de energía para la producción de electricidad en Coahuila, pues las dos plantas establecidas en Nava, aportan 2 mil 600 MW, es decir el 81.5 por ciento del total. Con otros combustibles fósiles se alimentan otras tres centrales eléctricas asentadas en nuestro territorio, dos con turbogas, localizadas una en Monclova (48 MW) y otra en Chávez (28 MW) y una más que opera con gas y tecnología de ciclo combinado en Ramos Arizpe (247.5 MW). El actual mapa eléctrico coahuilense se complementa con la hidroeléctrica de la presa La Amistad (66 MW).

Gracias a la electricidad eólica de las instalaciones de Hipólito, la contribución de las energías limpias a la generación total del estado pasó del 2.2 al 8.3 por ciento.

Según cifras proporcionadas por la Sener (Secretaría de Energía) en el documento: Prospectiva del sector eléctrico 2015-2029, el sistema eléctrico nacional contaba con una capacidad de generación de 65 mil 451.8 MW en el 2014 (54 mil 366.9 del sector público y el 16.9 por ciento restante bajo esquemas de autoabastecimiento, cogeneración y autoconsumo). De manera que la participación de Coahuila en el sector eléctrico nacional era del 4.6 por ciento ese año. 

Para el 2029 se proyecta un aumento del 68.4 por ciento en la oferta de energía, con lo cual se pretende alcanzar una capacidad de 110 mil 223.1 MW. Para lograrlo, cada año deberá ampliarse la producción eléctrica en un 3.5 por ciento.
En el caso de Coahuila, la empresa desarrolladora del proyecto de Hipólito evalúa la ampliación en más del 100 por ciento de la capacidad de generación del parque eólico y la instalación de paneles solares sobre el mismo territorio.

Días antes, el 30 de marzo, el Gobernador del Estado encabezó en Viesca la colocación de la primera piedra del Parque Solar Villanueva. Este proyecto generará 35 MW y será realizado por la empresa Enel Green Power México y Centroamérica. La misma compañía anunció la construcción del Parque Eólico Amistad, el cual se ubicará en Ciudad Acuña.

Según estimaciones de Enrique Peña Nieto, en los próximos años se ampliará la oferta energética de Coahuila en 2 mil 200 MW. Si esto ocurre, la capacidad instalada en Coahuila podría rebasar los 5 mil MW hacia el 2029 y alcanzar una participación en la oferta total nacional cercana al 5 por ciento. Esto requeriría un crecimiento medio anual del 4 por ciento en la oferta de electricidad generada por las centrales eléctricas, las actuales más las que eventualmente se establezcan durante esos años, en el territorio del estado. Dadas las proyecciones de demanda de energía, las tendencias en los precios de los combustibles fósiles, el potencial eólico y fotovoltático de Coahuila, así como el desarrollo tecnológico en la generación de electricidad a partir de estas fuentes (viento y sol), existen condiciones que hacen factible su crecimiento acelerado en la próxima década. 

Las dificultades y costos para almacenar energía, así como las diferencias entre los patrones temporales de consumo y de generación de electricidad producida con viento y sol, pueden limitar esta expansión en el mediano plazo.

Coahuila también puede ser un jugador relevante en la producción de gas natural extraído de yacimientos no convencionales, así como en la generación de electricidad en plantas de ciclo combinado funcionando con gas. Estas centrales serán un elemento clave para garantizar la estabilidad del sistema eléctrico nacional a medida que aumenta la participación de las plantas generadoras de electricidad con sol y viento. No obstante lo anterior, el posible impacto ambiental asociado al aprovechamiento del gas mediante la tecnología de fractura de roca, amerita mayor reflexión, especialmente por el hecho de que se consumen grandes cantidades de agua, lo cual es crítico en una región, como la nuestra, con balances hídricos negativos.

Aprovecho la ocasión para avisar que esta columna dejará de publicarse las próximas dos semanas.

adavila_mx@yahoo.com.mx