La realidad es inobjetable: Coahuila es uno de los cinco estados más seguros del País. Esa es una de las grandes fortalezas de nuestra entidad. Eso es lo que nos permite seguir recibiendo inversiones que generan nuevos empleos. Pero sobre todo, es también la resultante de la cultura de vida, de trabajo, de armonía, que distingue a la gran mayoría de las familias que componen la grandeza de esta tierra: su gente.

Así como en muchas ocasiones todos nos hemos detenido a analizar y criticar las diversas problemáticas que enfrentamos, también es necesario que podamos reflexionar acerca de lo mucho que en conjunto se hace bien, muy bien en nuestro estado, para que los porcentajes de los delitos de mayor impacto, tengan sus registros mas bajos en el conjunto de nuestros 38 municipios.

Algo que llama mucho la atención es el interés distintivo que tenemos los coahuilenses por vivir bien. Por disfrutar la vida, por estar bien con los nuestros, por cuidar a los hijos, a la familia entera.

Nos gusta compartir nuestra existencia con los cercanos. Las múltiples convivencias que se realizan durante los fines de semana, las comidas familiares, con amigos…las carnes asadas, las celebraciones y fiestas, además de proporcionarnos el esparcimiento de la comunicación y afecto de los propios encuentros, nos permiten cohesionarnos como sociedad…hacer comunidad.

Los coahuilenses somos alegres. Somos generosos con los nuestros. Reconocemos a nuestros mayores. Todo eso se refleja en la frialdad de los números que establecen que si promediamos por cada cien mil habitantes, manera de la cual se pueden fijar comparaciones equitativas, somos cada vez más seguros, no obstante que también tenemos una amplia fraja fronteriza.

De hecho las fronteras más seguras, más pacíficas, son las de Coahuila.

Todo esto es un motivo más para sentirnos orgullosos de lo que hemos logrado. Para sentirnos seguros de las decisiones que hemos tomado como sociedad. Todo esto es lo que somos. Un estado ejemplar. Un estado muy por encima en calidad de vida y en bienestar que el resto de las entidades de la república mexicana.

Hemos sido, sin temor a equivocarnos, el estado más exitoso del País en recuperar la paz y la tranquilidad superando con los mejores resultados la crisis de violencia que se dio en todo el país a partir de la llegada de Felipe Calderón a la Presidencia de la República.

Se llegó a hablar de grandes logros en revertir la violencia y el delito en otras partes del País, como Baja California, con énfasis en Tijuana, o Chihuahua, con acentuación en Ciudad Juárez, o el mismo Nuevo León. Hoy esos tres estados están nuevamente en terrible situación delictiva. Todos. Si quieren revisen lo que está pasando en Monterrey y su zona metropolitana.

Coahuila hoy es otra cosa. 

Y lo más importante. Cada día la nueva administración estatal avanza en la consolidación de una amplia estrategia de seguridad que lo mismo incluye la tecnología, el equipamiento, la capacitación, la coordinación y por supuesto, en conjunto con los municipios, como lo es el caso muy destacado de Saltillo,  en la prevención, a través del deporte, la cultura, y la sana recreación.

Revisemos bien los análisis nacionales, en todo, no solo en seguridad, y seguramente vamos a coincidir en la conclusión: Coahuila fuerte es.