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El Módulo de Trabajo Infantil señala que 51 mil menores y adolescentes realizan alguna actividad económica

Este domingo es el Día Mundial contra el Trabajo Infantil, en Coahuila, el Módulo de Trabajo Infantil (MTI) muestra que la tasa de ocupación de la población de 5 a 17 años es de 7.4 por ciento, que corresponde a 51 mil niñas, niños y adolescentes que realizan alguna actividad económica; de ellos, 62.9 por ciento son niños y 37.1 por ciento son niñas. 

En 2011 se contabilizaban 67 mil niñas, niños y adolescentes en esta situación. En un periodo de 4 años se reportó una disminución de 24 mil niñas, niños y adolescentes desempeñando alguna actividad económica, pasando de 75 mil (10.9%) a 51 mil (7.4%). Por sexo, actualmente la tasa es de 9.4 por cada 100 niños y para las mujeres es de 5.5 por cada 100 niñas. 

El año pasado, el Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred) explicó que el trabajo infantil es un fenómeno cuya complejidad se deriva del tejido de relaciones con elementos económicos, sociales, históricos y culturales. Su sello es la pobreza, la exclusión, la discriminación y la falta de oportunidades que sufren ciertos grupos de la población en México y en el mundo, en particular, las niñas y niños a quienes se priva de parte de su infancia. 

En México había 3.64 millones de niños y niñas menores de 17 años, de los cuales 1.1 millones se encuentran entre los 5 y los 13 años; es decir, alrededor de una tercera parte se encuentra por debajo del límite legal para trabajar. 

En México, la jornada de trabajo de los menores de 16 años no puede exceder de 6 horas diarias; sin embargo, 29.3% de la población de entre 5 y 17 años ocupada trabaja 35 y más horas a la semana, es decir, unos 742 mil infantes y adolescentes. 

La Organización Internacional de Trabajo señala que el trabajo infantil está presente en muchas ocupaciones, especialmente en las rural e informal, y en ámbitos desprovistos de seguridad y normatividad del mercado laboral, en los que sindicatos y organizaciones de empleadores suelen ser inexistentes, y en ámbitos en que la supervisión laboral no está presente.