Es una competencia desleal porque no pagan impuestos no pagan salarios, tampoco pagan rentas, afirman. Alejandro Rodríguez
Según el líder comerciante el mayor problema de las ventas en Internet es el tráfico que genera en el primer cuadro de la ciudad, ya que convoca a cientos de saltillenses incluso a familias enteras que no cumplen con los protocolos de sanidad

Ante el aumento del fenómeno del comercio en redes sociales, que ca­da vier­nes en la Pla­za de Ar­mas convoca a de­ce­nas de amas de ca­sa, pa­ra la com­pra-ven­ta de ro­pa o cual­quier ar­tícu­lo pro­mo­cio­na­do en las re­des so­cia­les por ellas mis­mas, comerciantes de saltillo advierten que ponen en riesgo cientos de establecimientos formales.

El presidente de la Asociación de Comerciantes del Centro Histórico, Salvador Rodríguez Saade, señala que las aglomeraciones ponen en riesgo a establecimientos formales por no cumplir con las medidas de sanidad impuestas por las autoridades estatales en la pandemia.

“Sé que es una competencia desleal porque no pagan impuestos no pagan salarios, tampoco pagan rentas, no cumplen con los protocolos y en su mayoría convocan a familias enteras que vienen a recoger los productos o a venderlos desde niños hasta personas más grandes y eso pone en riesgo al comercio local formal porque nos arriesgamos a que nos cierren a todos si ellos no cumplen con las medidas de las autoridades”, expuso.

No obstante, apuntó que lo preocupante de esta venta informal es que se trata de un comercio informal que no paga impuestos, no cuenta con permisos y se efectúa en la informalidad sin ofrecer garantías ni aportes a la economía local de manera directa.

“No estamos en contra de este tipo de comercio, todos tenemos el derecho a ganarnos la vida como podamos, pero si estamos en contra de la informalidad que también ha crecido en la zona centro con puestos informales y que se establecen afuera de comercios más grandes o en plazas públicas”, dijo.

Señaló que el mayor problema de las ventas en Internet es el tráfico que genera en el primer cuadro de la ciudad, ya que convoca a cientos de saltillenses incluso a familias enteras que no cumplen con los protocolos de sanidad con los que trabaja el comercio formal.