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el reverendo y defensor de derechos humanos, Jesse Jackson, consiguió ayer entregar comida a los últimos cuatro activistas que ocupan la embajada venezolana en Estados Unidos

WASHINGTON, EU.- Tras un forcejeo con algunos de opositores de Nicolás Maduro, el reverendo y defensor de derechos humanos, Jesse Jackson, consiguió ayer entregar comida a los últimos cuatro activistas que ocupan la embajada venezolana en Estados Unidos, en Washington.

La embajada está actualmente ocupada por los activistas partidarios de Maduro, que ingresaron en el edificio tras la salida de los últimos diplomáticos para impedir que los representantes nombrados por Guaidó se hiciesen con él.

El edificio, ubicado en el acomodado barrio de Georgetown, se ha convertido en un símbolo de la lucha de poder fuera de Venezuela.

El pasado 18 de marzo, representantes de Guaidó, quien se proclamó en enero presidente interino del país, ocuparon el consulado venezolano en Nueva York y dos edificios del Ministerio de Defensa en Washington, pero activistas pro Maduro ingresaron a la embajada y se niegan a salir de ahí.

Esta semana, el Gobierno estadounidense ordenó el desalojo de esas personas, pero al menos cuatro rechazaron salir y se mantienen allí.

Tighe Barry, un representante del grupo “Code Pink”, que lidera a los activistas que continúan dentro de la embajada, dijo en la ONU que esas personas están preparadas para resistir un intento de ser desalojados por la fuerza.