Maestros se manifiestan en México utilizando equipo de protección/Foto: CRISANTA ESPINOSA AGUILAR /CUARTOSCURO.COM
Las manifestaciones han tenido que evolucionar, los activistas usan su creatividad para encontrar soluciones y realizar protestas con equipo de protección y sana distancia, mientras que otros recurren a las herramientas digitales

Para muchos manifestantes la pandemia ha significado entrar en debate entre salir o no a marchar. La acusación de consciencia que esto representa entra en conflicto con la decisión de cuidarse a sí mismos y a los demás cuando la distancia social es la principal medida sanitaria emitida.  

Ante estas circunstancias, las protestas callejeras no han sido fáciles durante los últimos meses. 

El Día Internacional de la Mujer logró celebrarse justo antes de que llegara la pandemia de COVID-19 a México, lo que facilitó que no tuvieran que aplicarse las medidas de sana distancia. Sin embargo, ahora la situación es más compleja y la promoción de la igualdad de género tiene que llevarse a cabo de formas distintas, apoyándose en internet, por ejemplo. 

Manifestaciones en contra del feminicidio en México/FOTO: GALO CAÑAS /CUARTOSCURO.COM

Muchas otras causas se han visto obligadas a manifestarse de otras maneras que no sea salir a las calles, y quienes lo han hecho, han tenido que tomar sus precauciones. 

Activistas de “Fridays to Future”, movimiento internacional que se manifiesta para reclamar acción contra el calentamiento global y el cambio climático, señalaron que el cambio climático no se detiene, ni siquiera por el COVID-19, y todos los que demuestran proteger el planeta han recurrido a su creatividad y han encontrado alternativas. Por ejemplo, la huelga climática largamente planificada del 24 de abril se transmitió por internet.

“Fridays to Future”, también han estado en las calles desde que el Tribunal Constitucional Federal levantó la prohibición general de las protestas callejeras a mediados de abril, siempre que los participantes mantengan una distancia mínima de 1,5 metros. 

Recientemente, unos pocos activistas se sentaron frente a la catedral de Colonia en Alemania, para demostrar la urgencia de sus solicitudes de financiación del gobierno en la crisis. Pusieron una gran cuadrícula en el piso, y en cada cuadrado solo dos manifestantes podían sentarse con una máscara que estaba al menos a 1,5 metros de distancia de los demás para garantizar que se cumplieran las restricciones de contacto. "Nuestras protestas cumplen con las reglas para combatir el COVID-19", explica la activista de DW Leonie Bremer.

De igual forma, las ideas que este grupo de activistas han tenido para seguir haciéndole frente a su lucha, pueden replicarse en otros escenarios para otro tipo de protestas como la violencia de género y de este modo por seguir avanzando en este tema en otras partes del mundo.

"Es importante para nosotros demostrar grupos de riesgo y poder protegerlos al mismo tiempo", aclara. Para ellos, cuidar a los más débiles es una prioridad, ya que también hay personas en riesgo en sus familias. Por lo tanto, sus padres no están de acuerdo con su participación en las protestas durante COVID-19. Pero Leonie dice que tiene que salir a protestar al gobierno para que haga lo correcto, y si no hubiera participado, se habría sentido mal.

Participación en protestas digitales

A pesar de las facilidades que ofrecen las herramientas digitales, los activistas también están conscientes de las limitantes que esto acarrea. "Atrae la atención de la clase política con imágenes en televisión y con informes en los periódicos, más que con acciones en las redes sociales", señaló la activista Leonie Bremer. 

La impresión que tiene Daniel Mullis, un manifestante en el Instituto Leibniz de la Fundación para la Investigación de la Paz y los Conflictos en Hesse. Según sus observaciones en las últimas semanas, "las protestas en el espacio virtual no han tenido mucho éxito".

Algunas campañas en línea no tuvieron respuesta, por ejemplo, el Día de Acción para la Vivienda a mediados de marzo contra el aumento sin escrúpulos de los alquileres. Los viernes para la huelga climática del futuro son una excepción. "Para que se considere una protesta, debe haber actividad en la calle", dice.

Mullis enfatizó que la mayoría de los movimientos sociales respetan las restricciones de la pandemia al realizar protestas callejeras. Por supuesto, solo unos pocos grupos se oponen a las medidas de protección y saneamiento contra COVID-19. El experto enfatizó: "Ya sea el viernes o las protestas que apoyan el rescate de migrantes en alta mar, todos están tratando de encontrar formas creativas para alienar a la sociedad y usar máscaras para manifestarse".

En México se han realizado distintas protestas durante el periodo de crisis sanitaria. Algunas de ellas no han respetado las medidas sanitarias recomendadas por las autoridades, en tanto que otras se han llevado a cabo desde vehículos para así evitar la propagación y aplicar los protocolos de sana distancia. 

Unas de las más destacadas son las que se llevan a cabo en diversos estados del país que se manifiestan en contra del presidente Andrés Manuel López Obrador. 

Marchas Anti-AMLO en Paseo de la Reforma de la Ciudad de México/FOTO: ARMANDO MONROY/CUARTOSCURO.COM

Carlos E. Pascual

Jefe de información y soft news de la Revista 360. Licenciado en Relaciones Internacionales por la Universidad del Valle de México. Tiene estudios como Técnico de Agricultura en el plan de estudios tecnológicos de bachillerato en Química Biológica. Se ha desarrollado profesionalmente como analista de importaciones Jr, seguidor de tráfico, líder en administración de ventas y supervisor de guarderías con experiencia en estas diferentes áreas.