Hoy Vanguardia está de fiesta porque el cuatro de octubre de 1975 salió a las calles de Saltillo la primera edición de este periódico por lo cual está cumpliendo con exactitud cuatro décadas de vida.

 De entonces a la fecha muchas cosas han cambiado, pero en materia de telenovelas pareciera que no puesto que en el llamado “canal de las estrellas” tiene desde la primera telenovela de su programación hasta la última títulos que igualmente estaban en rotación en 1975… y aunque fusionados y adaptados a los nuevos tiempos pues pareciera reafirmarse el dicho aquel de “ …todo tiempo pasado fue mejor” con los resultados que han tenido esos nuevos refritos de las historias.

 Empecemos por “Amor de Barrio”, cuyos roles protagónicos corrieron a cargo de los también hoy primeros actores Ana Martin y Humberto Zurita.

 Para 1975 era algo revolucionado que una joven llamada Paloma no sólo trabajara sino también estudiara leyes, y quizás por eso es que el productor Roberto Hernández creyó que sería atractivo fusionar esa historia con la de otra “muchacha de barrio” de nombre Laura que también estudiara de día y trabajara para apoyar a su madre alcohólica.

 La diferencia entonces la hacían los primeros actores que rodeaban a estas jóvenes actrices: en el caso de Ofelia Medina como Paloma su madre resultaba ser la primera actriz Carmen Montejo; su padre el primer actor Aarón Hernán, al tiempo que la villana madre del galán la interpretaba la primera actriz Bertha Moss en lo que hoy hace respetuosamente Marisol del Olmo mientras que Ana Martin como su madre a la primera actriz saltillense Magda Guzmán y no sólo eso, a otra primera actriz del cine mexicano como Kitty de Hoyos haciendo el personaje “doble” que actualmente interpreta Jessica Hoch. 

Lo que sí es ahora sí que “imperdonable” es el refrito de “La Mentira” que hoy termina con muchísima más pena que gloria a partir de las seis de la tarde bajo el título de “Lo Imperdonable”, producción de Salvador Mejía que poco o nada tiene que ver con el clásico del mismo título que en 1975 tenía como protagonista a la primera actriz española Amparo Rivelles.

 “Lo Imperdonable” ya tuvo un muy menor refrito en el año 2000 bajo la producción de Juan Osorio titulado “Siempre te Amaré”, pero hoy día lo más triste es que en un género que cada día que pasa parece reafirmarse aquello de que no se tiene memoria, lo más inmediato sea asociarlo a ese gran fracaso que representó como regreso protagónico de Ana Brenda. ¿O no?

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