Foto: Armando Ríos
El festival de hip hop que se celebró este sábado la Hacienda El mimbre

El sábado, los coros y los beats se apoderaron de Saltillo. Las manos en el aire, una muestra de que el hip hop hispano es valorado por las nuevas generaciones, y de que la escena musical de la última década también trascenderá en forma de rima.

En su primera edición que se llevó a cabo este sábado, el Mucha Fruta Fest recibió a los exponentes más populares de la escena hip hop, rap y r&b de habla hispana en la época milenial. 

 

Youtube y Spotify lo tienen fríamente calculado. Y siendo estas sus plataformas principales para llegar a los oídos de la gente, el cartel de este año festival estuvo compuesto por artistas que cuentan con millones de visitas en sus canales.

 

Los primeros ritmos los pusieron Audioholic, Bolishe One y Eternal, para calentar el escenario. Los aplausos se hicieron presentes cuando la saltillense Noa Sainz pisó el escenario principal del festival, donde tocó temas como Despertar, Siempre y ¡Qué bueno!, que ya tienen más de 599 visitas en YouTube.

Foto: Armando Ríos

“Estoy muy contenta de que se esté llevando a cabo un festival así. Es importante para Saltillo, pero también creo que a nivel nacional”, dijo Noa antes de terminar su show.

 

Después tocó el turno del quinteto regiomontano AquihayAquihay, quienes hicieron corear a los asistentes canciones como Karma y Amuleto. 

 

AquíhayAquíhay rompe quizá, los estereotipos del formato hip hop de la escena de las últimas décadas; ni tan rudos como se impone, ni tan blandos para ser una boyband tradicional… Aunque entre el público les gritaban como chascarrillo “¿quiénes son los Backstreet Boys de los milenial?”.

 

El momento esperado no fue opacado por los chubascos. En cuanto arribó The Guadaloops, la decisión del público fue quedarse y entre la lluvia corearon con la Banda “chilanga”, temas como Somnífera, Ven, y Cornelia. Después llovió tanto, que la Banda tuvo que suspender por cuestiones de seguridad, lamentando que casi llegaban al climax de su presentación, como dijo más tarde Tino el Pingüino.

Mientras que La Plebada esperaba para tomar el escenario y vibrar con samples, rimas, un ardeón y el trombón que los caracteriza, los asistentes se refugiaron en la carpa del escenario BeatBanks Experience, donde se hicieron presentes con sus beats ocho proyectos de la música electrónica de México.

Foto: Armando Ríos

Salió el sol detrás de La Plebada y el concierto, a retomar pila. Después se hicieron presentes Los Alan Anaya, y cayendo la noche, Tino el Pingüino reapareció con su proyecto individual, donde invitó a Fermín Sánchez para concluir con lo que The Guadaloops dejó pendiente.

“Aquí nada queda sin solución. Nunca es tarde para el amor. Es necesario algo de niebla para que vuelva el sol”, Nunca es Tarde cayó como anillo al dedo. Tenían que cantarla, se escuchaba entre un público de seis mil 500 personas que llegaron entre frutas y flores a disfrutar un festival sin precedentes en la ciudad.

La cerveza escaseó en la mayoría de los puntos, y mientras se esperó hasta más de una hora en los únicos dos puntos que tenían disponible, el ‘headliner’ guatemalteco, Jesse Báez se preparaba para cantar “quiero saber”, “tu cama”, y culminar con “apaga la luz” entre un público que sin los tantos niveles de alcohol gritó cada una de las rimas.

 

El flow hizo el cierre con Uzielito Mix, que formó enormes ruedas en los jardines de la Hacienda El Mimbre para que los presentes valuaran sus mejores bailes al ritmo de reggaetón.

Foto Armando Ríos