Si bien, el combate a la pandemia no es una tarea exclusiva de la autoridad, sino también de la población, es necesario preguntarse qué se debe hacer para evitar que la pandemia sigue escalando a niveles más allá de lo “catastrófico”.

No es ninguna novedad afirmar que la humanidad –y lógicamente México- enfrenta uno de los retos más grandes en las últimas décadas ante la grave pandemia que nos ha ocupado desde mediados de febrero a la fecha, sin embargo, el impacto sanitario se va acrecentando.

Este fin de semana, México superó el millón de contagios de COVID-19, convirtiéndose en la onceava nación en el mundo que rebasa el linde de los 10 dígitos.

A la par, el número de decesos se ha ido incrementando a una proporción similar a los contagios, por lo que se encuentra muy cerca de rebasar los 100 mil casos.

Estas cifras no pueden ser vistas como anecdóticas.

En junio de este año, Hugo López-Gatell, subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud y quien funge como el zar del Gobierno federal contra esta pandemia, afirmó que “un escenario catastrófico” para México, sería alcanzar las 60 mil muertes.

Un escenario ya rebasado en más de 40 por ciento, pero que tiene más trasfondo.

Entre las 11 naciones con más contagios en el planeta, México es el líder en la tasa de mortalidad.

Es decir, una persona que adquiere COVID-19 en México tiene una mucho mayor posibilidad de morir que en cualquiera de los otros 10 países que lideran el listado de las naciones más golpeada por la pandemia.

México tiene una tasa de un muerto por cada 10.21 contagiados. El país que más se acerca a esa tasa es Italia, la cual es de 26.05.

Lejos quedan países como la India, con más de 8.8 millones de contagios y 129 mil muertes dentro de una población de mil 353 millones. Así como Estados Unidos que suma 11 millones de contagios y 246 mil muertes.

Expertos en salud, como Guillermo Torre, rector de TecSalud, han sido claros:

“La respuesta de Mexico ante la pandemia, la resumo así: 1. De los países con mayor mortalidad/habitantes. 2. Mayor número de muertos en personal de salud 3. De las más altas tasas de fatalidad/casos. ¿Qué haría alguien con visión estratégica? Pedir consejo y cambiar rumbo”.

Torre no ha sido el único especialista que ha advertido de la necesidad de dar un viraje en la estrategia. Alejandro Macías, quien encabezó el plan contra la influenza H1N1 en 2009, también ha pedido replantear lo hecho hasta el momento, sobre todo ante la expectativa que se tiene con la llegada del invierno al país.

“Hoy en México la gente se impresiona ante la información de que alcanzamos el millón de infectados por COVID-19. A mí me impresiona más que aún quedarían 127 millones susceptibles a infectarse. Es más, si ya se infectaron 8 millones, nos faltarían 120 millones”, escribió Macías este fin de semana desde su cuenta de Twitter.

Si bien, el combate a la pandemia no es una tarea exclusiva de la autoridad, ya que todos debemos tener una corresponsabilidad, es necesario preguntarse qué se debe hacer para evitar que la pandemia siga escalando a niveles más allá de lo “catastrófico”.