Pidió a la comunidad internacional redoblar esfuerzos contra la violencia. AP
Burkina Faso sufre ataques yihadistas desde abril de 2015

WASHINGTON, EU.- El secretario general de la ONU, António Guterres, dijo ayer estar “indignado” por la muerte de más de 100 civiles, entre ellos 7 niños, en un asalto perpetrado por atacantes que no han sido identificados en la aldea de Solhan, en la región del Sahel en Burkina Faso (país en África).

“(El secretario general) condena enérgicamente el atroz ataque y subraya la necesidad urgente de la comunidad internacional para redoblar el apoyo de los estados miembro en la lucha contra la violencia extremista y las pérdidas humanas inaceptables”, afirmó un comunicado remitido por el portavoz Stéphane Dujarric en nombre de Guterres.

El líder de la ONU también quiso transmitir el pésame a los familiares de las víctimas y al pueblo de Burkina Faso, además de reincidir en el apoyo de Naciones Unidas a las autoridades nacionales “para superar las amenazas a la paz, la estabilidad y la unidad del país”.

Según un informe provisional de un destacamento policial de la comuna de Sebba, fronteriza con Níger, en dicho ataque fueron también quemadas viviendas así como el mercado de Solhan, por lo que el número de víctimas mortales podría aumentar.

Burkina Faso sufre ataques yihadistas desde abril de 2015, cuando miembros de un grupo afiliado a Al Qaeda secuestraron a un guardia de seguridad rumano en una mina de manganeso en Tambao, aún sigue desaparecido.

Como consecuencia de la violencia, Burkina Faso sufre la crisis de desplazados que más rápidamente crece en el mundo, con más de un millón de personas fuera de sus hogares.