El Presidente de EU, Donald Trump. Foto: AP
Tras varios ensayos con misiles por parte de Corea del Norte y una serie de maniobras militares estadounidenses en la región, las tensiones entre Washington y Pyongyang aumentaron notablemente en los últimos meses.

El presidente estadounidense, Donald Trump, espera contar con apoyo de Rusia en el conflicto por el programa atómico norcoreano, según dijo tras una conversación telefónica con su par ruso, Vladimir Putin.

"Nos gustaría contar con la ayuda de Rusia", dijo Trump. La conversación de los dos giró en torno a cómo implementar negociaciones con Pyongyang sobre su programa atómico, indicaron Washington y Moscú.

En tanto, las perspectivas de una colaboración ruso-estadounidense parecían lejanas en una sesión del Consejo de Seguridad sobre Corea del Norte. El secretario de Estado norteamericano Rex Tillerson criticó a Rusia por seguir contratando a trabajadores norcoreanos "en condiciones similares a la esclavitud", mediante lo cual Pyongyang recibe fondos.

El embajador de Rusia ante la ONU, Vassili Nebensya, afirmó que el trabajo de estos se realiza en base a un acuerdo con Pyongyang que contempla los derechos de estas personas.

Tillerson también criticó a China y afirmó que sus suministros de crudo al país vecino entorpecen los esfuerzos de la comunidad mundial para desactivar el conflicto. El viceembajador chino ante la ONU, Wu Haitao, explicó que las acciones unilaterales contra Corea del Norte deben ser eliminadas.

El secretario de Estado de EU, Rex Tillerson, atiende a los medios de comunicación tras la reunión del Consejo de la Naciones Unidas sobre armamento nuclear en Corea del Norte, en la sede de la ONU, Nueva York, EU. Foto: EFE

La sesión, presidida por el ministro del Exterior japonés Taro Kono, estuvo pensada sobre todo para el intercambio y no arrojó en principio resultados concretos. También participó de la sesión el embajador norcoreano ante la ONU, Ja Song Nahm.

"Mantendremos abiertos los canales de comunicación", dijo Tillerson. Sin embargo, añadió, Corea del Norte debe ganarse por sí misma el camino de regreso a la mesa de negociaciones.

Tillerson también aclaró que Washington no iba a tolerar presiones de Pyongyang. "Estados Unidos no permitirá al régimen de Pyongyang tomar al mundo de rehén", señaló, y añadió que Estados Unidos no tolerará un poderío nuclear de Corea del Norte y que mantendrá la presión hasta lograr su desarme.

Por su parte, e ministro de Exteriores ruso, Serguei Lavrov, acusó hoy a Estados Unidos de ser responsable de las tensiones en la península coreana por seguir una política "egoísta y cínica".

El ministro reafirmó la opinión de Moscú de que no hay ninguna alternativa a las negociaciones con Corea del Norte y de que una escalada militar tendría consecuencias catastróficas.

El secretario de Estado de EU, Rex Tillerson (c), acude a una reunión del Consejo de la Naciones Unidas sobre armamento nuclear en Corea del Norte, en la sede de la ONU, Nueva York, EU. Foto: EFE

Tras varios ensayos con misiles por parte de Corea del Norte y una serie de maniobras militares estadounidenses en la región, las tensiones entre Washington y Pyongyang aumentaron notablemente en los últimos meses. Estados Unidos amenaza con imponer más sanciones al país comunista.

Japón decidió hoy ampliar las sanciones impuestas a Corea del Norte por el desarrollo de su programa nuclear y balístico congelando los activos de otras 19 empresas norcoreanas, según informó el Ministerio de Relaciones Exteriores en Tokio.

Las empresas afectadas desarrollan actividades en el sector financiero, el comercio de petróleo y carbón, así como en el suministro de mano de obra al exterior.

Un portavoz del Gobierno japonés explicó que las nuevas sanciones son una respuesta al reciente ensayo por parte de Corea del Norte de un nuevo tipo de misil intercontinental y a la falta de avances en las gestiones para resolver el problema del secuestro de ciudadanos japoneses por parte de agentes norcoreanos en los años 70 y 80.

Según Tokio, los japoneses fueron secuestrados, entre otros objetivos, para que enseñaran japonés a espías norcoreanos. Corea del Norte negó durante muchos años que tuviera algo que ver con la desaparición de ciudadanos japoneses. En septiembre de 2002, el entonces líder norcoreano, Kim Jong Il, admitió por primera vez los secuestros.

Por su parte, el secretario general de la ONU, António Guterres, habló en referencia al conflicto de "confianza improcedente y exagerada" y comunicación deficiente entre los participantes. Sólo la diplomacia puede evitar peligros "que serían incalculables en su transcurso y sus consecuencias catastrofales", añadió Guterres.