La ceremonia consiste en abrir y contar los certificados de los votos electorales correspondientes a cada estado del país

El Congreso de Estados Unidos se reunió este miércoles para validar el resultado de las elecciones de noviembre, un paso habitualmente ceremonial que los aliados del presidente saliente, Donald Trump, aprovecharon para lanzar un último y estéril desafío a lo votado por los estadounidenses.

No hay ninguna perspectiva de que la sesión en el Congreso cambie el resultado de los comicios, es decir, la elección de Joe Biden como próximo presidente, pero sí se espera un largo debate y varias votaciones que prometen reforzar el cisma que han creado en el Partido Republicano las maniobras antidemocráticas de Trump.

Ambas cámaras del Congreso se reunieron en una sesión conjunta que comenzó a la 1 p.m. ET para abrir y contar los certificados de los votos electorales correspondientes a cada estado del país.