Escenario. La tragedia ocurrió en Jonajoa, Aldea Mágica ubicada en La Aurora.Clausura. El lugar fue cerrado por Protección Civil. Fotos: ULISES MARTÍNEZ
Aunque en un principio se dijo que la causa de la muerte del niño fue por ahogamiento, según fuentes de la Fiscalía el resultado de la necropsia arrojó como causa un “infarto extenso a miocardio secundario a isquemia cardiaca

Lo que debió ser un día más de diversión en un campamento de verano, terminó en tragedia la tarde de ayer tras el deceso de un menor de cinco años, quien falleció mientras se encontraba en la alberca de “La Aldea Mágica Jonajoa”, en La Aurora.

Minutos después de las 12:00 del mediodía, personal de Bomberos acudió a la calle José Galindo número 671, donde se reportaba un menor en estado delicado por haber ingerido abundante agua en el interior de una de las albercas.

Los apagafuegos arribaron al lugar, encontrando en la orilla de la alberca al pequeño identificado como Andrés, de cinco años de edad, a quien le estaban dando respiración cardiopulmonar.

Los paramédicos atendieron al niño y rápidamente lo subieron a la ambulancia, mientras continuaban con las maniobras. De manera urgente fue trasladado a un hospital privado al norte de la ciudad, donde por varios minutos continuó el trabajo para reanimarlo pero finalmente no hubo más por hacer, el menor no resistió y se confirmó el deceso.

Personal de la Fiscalía General del Estado (FGE) tomó conocimiento del incidente, mientras que la encargada del campamento daba aviso a la madre del niño de lo sucedido. El menor tenía su domicilio en la privada San Carlos, también en La Aurora, cerca del lugar de la tragedia.

Personal de Protección Civil se presentó en el lugar, donde se colocaron sellos de clausura mientras se determina qué procederá con el establecimiento, por lo que se verá los permisos con los que cuenta y quién los otorgó.

SERÍA UN INFARTO

Aunque en un principio se dijo que la causa de la muerte del niño fue por ahogamiento, según fuentes de la Fiscalía el resultado de la necropsia arrojó como causa un “infarto extenso a miocardio secundario a isquemia cardiaca”.

Dicha afectación pudo haberle causado el infarto mientras nadaba el menor en las aguas poco profundas.

Saber nadar, un seguro de vida

Apenas el pasado martes VANGUARDIA habría publicado algunas recomendaciones para evitar tragedias en albercas:

1. No dejar a menores nadando sin supervisión de un adulto.

2. No correr en el área de alberca.

3. No permitir que los niños naden en profundidades de más de un metro y medio.

4. No ingresar a la alberca después de comer, dejar pasar una hora y media.

5. Evitar juegos bruscos dentro de la alberca.

6. Se recomienda uso de flotadores o salvavidas en menores de 5 años.

7. Identificar a los guardavidas capacitados para la vigilancia de la alberca.