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Se trata de un curioso invento creado por el físico belga Joseph Plateau, es considerado el precursor de la animación

El fenaquitiscopio, fue creado aproximadamente en 1830 por el físico belga Joseph-Antoine Ferdinand Plateau, con la idea de demostrar su teoría de la persistencia retiniana. En el sitio, hipertextual, definen la persistencia retiniana como “el fenómeno causante de apreciemos adecuadamente el movimiento en los diferentes productos audiovisuales. Según esta teoría, las imágenes que vemos permanecen en nuestra retina una décima de segundo antes de desaparecer por completo”.

De ahí que el fenaquitiscopio sea considerado el primer juguete óptico, pues este contribuyó al nacimiento del cine al crear la ilusión de una imagen en movimiento. Esto lo consiguió tras hacer investigaciones sobre la percepción visual.

Plateau nació en Bruselas en 1801, hijo de un artista especializado en pintar flores. Tras estudiar derecho, se convirtió en uno de los científicos más conocidos de su país, del siglo XIX, principalmente por su estudio de la óptica fisiológica, en particular sobre el efecto de la luz y el color en la retina humana.

Para concluir su doctorado, Joseph Plateau, realizó una tesis en la que detalló cómo se forman las imágenes en la retina, señalando su duración exacta, color e intensidad. Y fundamentándose en sus propias conclusiones, creó un dispositivo estroboscópico en 1832, este estaba equipado con dos discos que giraban en direcciones opuestas. Un disco estaba lleno de pequeñas ventanas, separadas uniformemente en un círculo, en tanto que el otro tenía una serie de imágenes de una bailarina.

¿Y cómo funciona?

Cuando ambos discos giran exactamente a la velocidad correcta, las imágenes aparentemente se fusionan, creando la ilusión de un bailarín en movimiento.

En la web del Museo Virtual de la Filmoteca de la UNAM nos explican que, “El principio en el que se basa este juguete deriva de las investigaciones perceptuales que Plateau llevó a cabo durante su vida, y es el que al pasar sucesivamente y a intervalos suficientemente aproximados una serie de objetos gradualmente distintos, éstos, en lugar de confundirse, se mantienen en la retina y se enlazan a manera de representar el cambio en la posición y en la forma que deriva en la ilusión del movimiento.

Las imágenes y fisuras para mirar eran dieciséis, lo que resulta el mismo número de fotogramas por segundo que se utilizaron para dar estabilidad al movimiento de las imágenes en el cine; sin embargo, el presente ejemplar tiene sólo doce”.

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No obstante, aunque Plateau perdió la visión más tarde en la vida, su carrera científica siguió siendo productica incluso cuando él estaba ciego. Fue maestro de física experimental en la Universidad de Gante con la ayuda de colegas que incluían a su hijo Felix Plateau.