La Orquesta Filarmónica del Desierto, de Coahuila de Zaragoza cumple 5 años y para festejar realiza el concierto 'Solistas del Desierto'./FOTO: FACEBOOK
Este jueves en punto de las 20:30 horas algunos de los miembros de la Orquesta Filarmónica del Desierto saldrán a escena para mostrar su talento
Desde hace cinco años la Orquesta Filarmónica del Desierto ha madurado poco a poco. Su sonido se ha unificado, sus músicos han progresado y el producto es cada año más profesional, pero pocas veces hemos tenido la oportunidad de escuchar la calidad de las partes que le conforman.
Esta noche en punto de las 20:30 horas en el Teatro de la Ciudad Fernando Soler 14 miembros de la OFDC saldrán al escenario para interpretar algunas de sus piezas favoritas y con las que demostrarán su talento en el concierto “Solistas del desierto”.
Ya los hemos escuchado como parte del grupo y ahora podremos hacerlo de manera individual pero para conocerlos mejor en VANGUARDIA conversamos con trece de ellos y por eso aquí te presentamos un poco de sus historias, quiénes son, de dónde vienen, cuál ha sido su experiencia como parte de este conjunto y algunos datos sobre las obras que presentarán.
 
Tuba
7 meses con la OFDC
Parte del Sistema de Orquestas de Venezuela, donde tocó en la Orquesta Simón Bolívar por 18 años, bajo la batuta de Gustavo Dudamel.
“Aparte de que tocamos con el maestro Gustavo hicimos conciertos con maestros muy importantes del mundo”, recordó, “fueron muchos viajes, muchas anécdotas, una historia muy interesante con esa orquesta”.
Inició en la tuba por insistencia de su padre, quien al ver pocos de estos instrumentistas en aquella época quiso apoyar la causa con su hijo. “Ahorita me encanta, me fascina, pero cuando mi papá me puso yo no quería, porque era muy grande. Pero ya después le agarré mucho cariño”.
Esta noche interpretará el Concierto para Tuba de Vaughan Williams, escrito para el tubista principal de la London Symphony Orchestra, Philip Catellinet, en 1954.
Leswi Pantoja, tuba en la OFDC./Foto: Luis Castrejón
Lilia Naydenova
Violín
Miembro fundador de la OFDC
Formó parte de la Orquesta Filarmónica de Saltillo por lo que ha sido parte del crecimiento de este conjunto.
“Hemos crecido mucho, hemos tenido grandes conciertos, con grandes compositores, grandes solistas, directores. No solo en miembros, crecimos en profesionalismo, obras más grandes, vamos a tocar a Mahler, son obras enormes para la orquesta que hablan de nuestro nivel profesional”, comentó.
La concertino es originaria de Bulgaria y tiene en México cerca de 20 años. Llegó a Monterrey por invitación del director de la Orquesta Sinfónica de la UANL de entonces, Félix Carrasco, y a la par comenzó a dar clases en la Facultad de Música, donde aún continúa.
Va a tocar una pieza de Tchaikovsky, el Vals Scherzo y otra de Sarasate, Introducción y tarantella.
“Son muy diferentes por sus técnicas. Estas piezas son una joya para el repertorio de un violinista ejecutante”, comentó, “son cortitas, no tanto, tienes sus dificultades y son muy románticas”.
Lilia Naydenova, es violinista y es miembro fundador de la OFDC./Foto: Luis Castrejón
Clarinete
Miembro fundador de la OFDC
“He crecido junto con ellos”, expresó el músico mexicano, oriundo del Estado de México y egresado de la UNAM y con estudios en Mónaco, “me gradué de la carrera e inmediatamente ingresé en la filarmónica. Antes estuve en muchas orquestas juveniles pero profesionalmente es en la que me he desarrollado”.
Ha sido músico invitado a orquestas en Pachuca, Guadalajara y con la UNAM, aunque le ha dado más proyección y promoción a su carrera como solista, donde ha participado en festivales en Monterrey, en la Ciudad de México y Bélgica.
“Yo voy a tocar el concertino de Carl Maria von Webern”, señaló, “es una pieza corta. Es la primera vez que la toco con orquesta y me gusta mucho porque como Webern estaba muy enfocado en la ópera pensaba en nuestro instrumento como si fuéramos cantantes”.
Gustavo Yescas, clarinetista y miembro fundador de la OFDC./Foto: Luis Castrejón
Viola
4 años con la OFDC
La violista cubana no es fundadora pero ha pasado gran parte de la vida de la orquesta entre sus filas, por lo que ha visto su crecimiento sobre el cual comentó que “se han llegado a interpretar obras de gran valor interpretativo”.
Comenzó sus estudios a la edad de 8 años en Cuba y al especializarse en viola en el 2000 en el Instituto Superior de Artes integró la Orquesta Nacional de este país, donde estuvo hasta el 2016.
Ella formará parte del ensamble de cámara que interpretará el Concierto de Brandenburgo no. 3 de Johann Sebastian Bach donde “todos hacemos el papel de solistas porque tenemos un protagónico dentro de la obra”.
Idalmis Ulloa violinista, tiene 4 años de ser parte de la OFDC./Foto:Luis Castrejón
Viola
Miembro fundador de la OFDC
Señaló que hay similitudes entre el trabajo de la Orquesta Filarmónica del Desierto y el conjunto con el que trabajó en Cuba “en el sentido de que son orquestas que se fundaron desde cero y creo que en estos cinco años el ascenso de la OFDC ha sido realmente rápido, tanto en nivel interpretativo, en el nivel de cohesión y también yo creo que en la presencia no solo en el estado sino en el país”.
Se graduó del Instituto Superior de Arte de La Habana en 2001 y continuó su carrera en diversos conjuntos, como instrumentista y como director, además de una actividad docente paralela en el sistema de enseñanza musical de Cuba.
Agradeció el apoyo que la OFDC ha tenido por parte del Gobierno del Estado de Coahuila y de la Secretaría de Cultura y adelantó que se están gestando proyectos de enseñanza para estimular la creación de talentos musicales coahuilenses.
También será parte del conjunto a cargo del Concierto de Brandenburgo no. 3 de Bach sobre el cual expresó que “es una obra que vale la pena escuchar porque pone sobre la mesa las individualidades de cada uno de los instrumentos”.
Harold Ricardo Corella, violista de origen cubano y miembro fundador de la OFDC./Foto:Luis Castrejón
Piano
Miembro fundador de la OFDC
También formó parte del proyecto previo, la Orquesta Filarmónica de Saltillo, e identifica de igual manera un crecimiento artístico general que “se nota a través del repertorio”.
“Yo me licencié en música por la Universidad Autónoma de Coahuila en el 2003”, comentó, “me especialicé en ópera, en el coaching operístico y después comencé a tocar algunas veces con la Filarmónica de Saltillo y ya después con la OFDC ya fincada en una nómina”.
Sobre el Concierto de Brandenburgo, cuyo ensamble también conformará, expresó que “es una de las obras cumbre del barroco en manos del compositor más legendario, dedicado como solían ser sus obras a un monarca, en este caso de Brandenburgo, y lo que vamos a interpretar es un concertante. Cada uno de los instrumentos hace un contrapunto, cada uno tiene una voz importante”.
“Aquí lo rico es que me toca hacer un solo improvisatorio”, agregó, “no escribió más que dos acordes y el clavecinista tiene que inventarse la improvisación y yo estoy muy contento por eso”.
Alejandro Reyes-Valdés es un pianista miembro fundador de la OFDC./Foto: Luis Castrejón
Viola
2 años con la OFDC
El violista mexicano ha sido finalista en varios concursos de viola a nivel nacional e internacional, además de que ha tocado con la OSUANL, en Cancún y Zacatecas, entre otros lugares.
“Siempre hay un espíritu de trabajo, de crecimiento”, comentó sobre su experiencia como parte de la OFDC, “tanto la cuestión administrativa como los músicos ha habido crecimiento. En dos años ha habido un crecimiento muy grande”.
Interpretará el Concierto de Brandenburgo no. 6 “con una complejidad espiritual e intelectual muy grande. Es curioso porque es una obra complicada pero muy digerible para la audiencia”.
Marco Ayala es violista y hace dos años se integró a la OFDC./Foto:Luis Castrejón
Osvaldo Ochoa
Trombón
Miembro fundador de la OFDC
El originario del municipio de Zacoalco de Torres, Jalisco expresó que “personalmente y musicalmente he crecido mucho, tanto la orquesta como yo. Cuando la orquesta se creó éramos muchos jóvenes. Es una orquesta que le dio la oportunidad a nuevos músicos que normalmente muchas orquestas no lo hacen”.
“El maestro Natanael arriesgó y está tomando ahora los resultados. Ya ahora que empieza a madurar se están viendo los resultados”, agregó.
Con su padre, Felipe Ochoa Encarnación, también trombonista, empezó sus estudios en el instrumento, Osvaldo se convirtió en parte de la sexta generación de una familia de músicos, aunque formalizó su aprendizaje en la Escuela de Música de Guadalajara de donde se graduó en 2014.
Participó con la Orquesta Juvenil de Zapopan, la Orquesta Típica de Guadalajara y fue invitado a la Filarmónica de Jalisco.
“Yo voy a interpretar una pieza que se llama Morceau Symphonique de Alexandre Guilmant, es un compositor francés, compuesta en el año de 1902 por encargo del Conservatorio de Música de Francia especialmente para los concursos de trombón”, comentó.
Osvaldo Ochoa es originario de Zacoalco de Torres, Jalisco; toca el trombón y es miembro fundador de la OFDC./Foto: Luis Castrejón
Contrabajo
Miembro fundador de la OFDC
“Cuando audicionamos, como vivíamos en Cuba, nos dijeron que esta parte de México era violenta, insegura. Entonces el maestro (Natanael Espinoza) nos pidió, porque sí aprobamos la audición, que si nos sentíamos cómodos nos podíamos quedar”, recordó el músico sobre su ingreso a la OFDC.
“Estuvimos seis meses y como vimos que no era como decían, era muy bonita y tranquila la ciudad, nos quedamos”, agregó.
Expresó que en su adaptación de vivir en un sistema socialista y llegar a un sistema capitalista ha encontrado mucho apoyo y amigos que lo han guiado en la transición.
“En Cuba el desarrollo sinfónico, de cámara, es más riguroso y serio. Allá había muchos festivales y siempre que había algo importante en la capital nos mandaban a buscar. Al llegar aquí me he sentido más cómodo porque no tengo tanto trabajo como en Cuba, puedo estudiar, puedo como instrumenta y solista desarrollar más habilidades al tener más tiempo para estudiar”, comentó.
El Concierto para contrabajo y orquesta de Koussevitsky que interpretará esta noche “es uno de los conciertos que más se interpreta en el mundo, en el ámbito del contrabajo. Estaba viendo el video de un maestro, Gabriel, que lo hizo en Torreón y ahora quiero aventarme a hacerlo en Saltillo, donde nunca se ha tocado”.
Maiquel Rodríguez, contrabajista cubano, miembro fundador de la OFDC./Foto: Luis Castrejón
Armando Rodríguez
Corno inglés
2 años con la OFDC
El también oboísta español celebró la apertura de nuevas plazas para la OFDC —en violín, arpa y pícolo— y nos contó que después de terminar sus estudios en España, licenciatura y maestría, continuó en Italia y Hungría, antes de llegar en 2014 a Ciudad Juárez.
“Estuve trabajando en la Orquesta Sinfónica de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez y en Esperanza Azteca. Estuve trabajando cuatro años y en 2018 hice la audición para llegar a Saltillo”, comentó.
Si bien se formó como oboísta su práctica en el corno inglés ha sido prácticamente autodidacta e interpretará el Cisne de Tuonela de Sibellius.
“Es una de las pocas piezas que hay para corno inglés y orquesta en el repertorio orquestal. Proviene de un poema francés del cual Sibellius extrajo el texto para crear un poema sinfónico”, explicó.
Armando Rodríguez es parte de la OFDC desde hace dos años y en esta ocasión tocará el corno inglés, aunque es oboísta de formación./Foto:Luis Castrejón
Violín
4 años con la OFDC
Se graduó de la Universidad de las Artes en Cuba y trabajó luego en distintas orquestas, viajó a Europa y en 2016 recibió la invitación para formar parte de la OFDC “y en ese momento decidimos viajar para acá mi esposa y yo”.
Junto a algunos de sus compañeros conforma desde hace un par de años el Brami Ensamble, el cual nació “como parte de una idea de hacer otro tipo de repertorio, ya que el repertorio de música de cámara es poco utilizado en Saltillo”.
“A mí siempre me ha gustado hacer música de cámara. La experiencia es más íntima con el público porque en pequeños espacios se crea una conexión más cercana. Todavía seguimos con ese proyecto y ahora estamos pensando en hacer otro concierto incluyendo un quinteto con clarinete”, expresó.
Aires gitanos de Pablo de Sarasate es la pieza que interpretará este jueves. “Está enfocada a esa época donde morían muchos por enfermedades y tenían que estar viajando, desterrados. Habla un poco de ese sentimiento de tristeza y nostalgia pero a la vez, porque la obra tiene dos partes, es muy festiva y alegre y habla del carácter mismo de los gitanos”.
Braulio Labañino es un violinista de origen cubano, desde hace 4 años se integró a la OFDC./Foto:Luis Castrejón
Violín
Miembro fundador de la OFDC
“La Filarmónica ha sido una de las mejore experiencias de mi carrera, empezando porque fue la primera orquesta en el extranjero donde he trabajado y por el repertorio que se ha venido trabajando, los retos que el maestro Natanael nos ha puesto y el desarrollo que ha tenido la orquesta ha sido significativo para mi carrera”, comentó el músico cubano.
Inició sus estudios musicales a los 8 años, y durante 14 estuvo formándose hasta el nivel universitario, que no pudo terminar pues migró a México para trabajar en noviembre del 2014.
“El proyecto lo conocí estando en México, yo llegué a trabajar como maestro de violín al sur de México”, recordó.
Frank será también parte del ensamble del Concierto de Brandenburgo no. 3, la cual describió como compleja y que requiere mucho trabajo de cámara.
Frank Cateura es un violinista cubano, miembro fundador de la OFDC./Foto: Luis Castrejón
Luis Torres
Oboe
1 año con la OFDC
Este músico venezolano es uno de los miembros más recientes de la orquesta pero en este año se ha encontrado con grandes retos a nivel profesional y musical.
“Para mí es como ser un deportista de alto rendimiento”, comentó.
“Antes de estar acá estuve trabajando con la Orquesta Sinfónica de Chiapas, anteriormente estuve con una orquesta juvenil, donde daba clases y varias veces fui suplente con una big band de jazz y acá también en Saltillo a veces cumplo esa función como director asociado de la Saltillo Big Band”, recordó.
Se formó en Venezuela en el sistema de orquesta por medio del maestro José Antonio Abreu desde los 14 años y formó parte de su agrupación. A los 19 obtuvo una beca para estudiar en el Conservatorio Reina Sofía en España en el 2000, aunque por cuestiones familiares interrumpió sus estudios ahí, mismos que retomó y finalizó tiempo después con maestros de la Filarmónica de Berlín, llevados por el mismo sistema a Venezuela.
Estuvo durante 13 años en la Orquesta Simón Bolívar, bajo la batuta de Abreu, aunque llegó a trabajar también con el conjunto paralelo dirigido por Dudamel.

“Para mí este concierto es muy importante porque Vincenzo Bellini es conocido por sus óperas y sus misas, pero él solamente escribió un concierto para solista, en este caso para el oboe. Entonces es reconocido en el oboe por su Concierto en mi bemol mayor, fue una de sus primeras obras y es muy la estilo aria de ópera”, explicó.

Luis Torres, es un oboísta de origen venezolano que se sumó al proyecto de la OFDC hace un año./Foto:Luis Castrejón