La ciudad es la expresión territorial del progreso de la humanidad, su función es dotar de espacio, bienes y servicios que permitan vivir mejor. Materializa el bienestar y la modernidad, pero también deja ver los males y contrariedades que ha traído consigo el desarrollo. 

En la ciudad también se manifiesta la lejanía con que vivimos de la Naturaleza.  La interacción de los ciudadanos con ella queda reducida a los servicios primarios que provee el gobierno local: recolección de la basura, dotación de agua, limpieza de las calles, alumbrado público, mantenimiento de áreas verdes, entre otros.  Asuntos a los cuales tomamos importancia sólo cuando su calidad afecta nuestro bienestar directamente. 

Sin embargo, la dimensión ambiental va más allá de esto, representa la base que puede hacer posible o limitar las expectativas de crecimiento económico, competitividad y desarrollo social de una ciudad. Es aquí donde retoma importancia el papel del gobierno municipal para la planeación y gestión con criterios ambientales.

En este sentido, contar con instrumentos que permitan diseñar y ejecutar políticas públicas que promuevan el desarrollo sustentable son fundamentales. Tal es el caso de Saltillo, que complementario al proyecto de Ciudad Inteligente, presenta su Agenda Ambiental, un documento que prioriza 25 acciones concretas a realizar para mitigar los efectos de la crisis ambiental y gestionar la ciudad con una perspectiva sustentable más sólida. 

La Agenda Ambiental por Saltillo propone una reconexión con la base natural que fundamenta el desarrollo de la ciudad, parte del reconocimiento de la problemática ambiental y los efectos locales del cambio climático y asume una responsabilidad para actuar. Los grandes retos son incorporar estos criterios a la planeación urbana con visión de largo plazo y motivar la participación de los ciudadanos. 

En Saltillo, ya contamos con un instrumento de planeación ambiental, a quienes vivimos aquí nos toca sumar voluntad y participación para que estas acciones se lleven a cabo y entre todos contribuir a tener una mejor ciudad. 

¿Cómo puede participar la ciudadanía? Informándose sobre la agenda y los procesos para ser parte, enviando propuestas para enriquecer actividades, organizándose con vecinos o familiares para contribuir en limpiezas, reforestaciones, pláticas, cambiando hábitos, difundiendo. 

Éste es un ejemplo para los demás municipios del estado, que independientemente de su tamaño deben asumir el reto de planear y gestionar con criterios ambientales. 


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Reconexión Natural 
Gabriela De Valle