Hay que exigirlo adecuadamente, afirmó Luisa Isela Ortiz, especialista.
Implica satisfacer las necesidades de los hijos no sólo en alimentación sino en educación, salud, vestido y esparcimiento

Un manual práctico sobre cómo se tramita una pensión alimenticia, judicial o extrajudicialmente se ofreció en el programa “A media asta”, que en esta ocasión tuvo como invitada a Luisa Isela Ortiz, especialista en derecho familiar.

Sobrellevar la crianza, el trabajo y el hogar es un continuo acto de malabarismo para las mujeres, pero cuando a esa condición se suma la ausencia relativa o total del padre, la seguridad económica se vuelve vital.

En ese sentido, la pensión alimenticia para los hijos y la pareja es un derecho, y hay que exigirlo adecuadamente, dato que cobra relevancia si se considera que el 67.5 por ciento de las madres solteras o separadas no recibe pensiones alimenticias.

La especialista señaló que la pensión alimenticia implica satisfacer las necesidades de los hijos, no sólo en cuestión de alimentación, sino en educación, salud, vestido e incluso, esparcimiento, en tanto estos adquieren una profesión u oficio para valerse por sí mismos.

Ortiz explicó que, por ejemplo, en el caso de un divorcio, en Saltillo, dentro del trámite se aborda por automático el tema de la guarda y custodia de los hijos e inherentemente el tema de pensión alimenticia.

Cuando inicias el trámite de divorcio, va de la mano pensión, guardia y custodia y todo lo demás, añadió.

Indicó que en otros estados, son dos juicios, uno el de divorcio en sí, y otro para definir la pensión.

Informó que incluso, sin solicitar el divorcio, se puede solicitar un juicio especial para pensión alimenticia.

Ortiz indicó que una concubina también puede pedir una pensión alimenticia para los hijos y que éstos estén registrados, sin embargo, una madre soltera que tenga hijos no reconocidos por el padre, deberá iniciar un juicio de reconocimiento de paternidad para solicitar la pensión.