Parque de diversiones. Aprovechando que el Megadistribuidor Vial fue cerrado a la circulación, decenas de saltillenses “escalaron” hasta la cima para distrutar del blanco paisaje que ofreció la ciudad luego.Fotos: Vanguardia/Luis Salcedo/Orlando Sifuentes
Decenas de personas subieron hasta lo más alto del gigante de Saltillo para disfrutar de la nieve que cubrió de blanco la ciudad

De fondo las risas. A cada paso el suelo crujía, los pies se hundían hasta por más de cinco centímetros.

Una de las estructuras más imponentes de la ciudad, con flujo para miles de vehículos que desquician cada uno de sus viaductos, permaneció en silencio, de fondo las risas.

Quienes estuvimos en el lugar caminamos con desconfianza, sabiendo hasta “la cima”; los más aventurados corrían por en medio. Desde niños, hasta adultos, familias enteras disfrutando un espectáculo, de esos que se dan cada ciertos años.

Muñecos de nieve con sombreros vaqueros, zanahorias reales de nariz, ramas, unos altos y otros delgados, de todo. Mientras la vértebra vial más importante de la ciudad estaba paralizada. El paisaje blanco era inmenso desde donde todo se veía diferente: la Catedral o el Cristo de las Galeras. El gigante de Saltillo fue domado y convertido en un enorme parque de diversiones.

Ciudadanos aprovecharon que el Distribuidor Vial El Sarape fue cerrado para tomarlo como una pista de hielo y convivir entre amigos y familia.

Hasta un perro chihuahueño fue llevado al puente más alto, dirección poniente a oriente, para ser parte del espectáculo que atrajo a decenas de personas, que a su paso dejaron muñecos de nieve como parte del recuerdo.

A pesar de que las vías están diseñadas únicamente para el paso de vehículos, con patrullas custodiando de lado a lado el paso de todo automóvil, quienes se dieron cita pudieron apreciar una vista de la ciudad que en ese momento se encontraba vestida de blanco.

En total, tres kilómetros de infraestructura fueron recorridos por peatones; algunos, los más aventurados llegaron hasta las partes más altas donde el viento calaba más hondo y hacía sentir los menos dos grados centígrados registrados durante la tarde.

Impresionante. El tráfico lento por la nevada provocó que en las carreteras de la ciudad se formaran filas kilométricas de vehículos (desde Apasco hasta el entronque con la carretera 57).

El espectáculo de arriba contrastaba completamente con la parte baja. Policías de tránsito dirigiendo la circulación y vehículos varados esperando a cruzar por la zona.

Alrededor del mediodía las fotografías de los primeros visitantes fueron subidas a redes, lo que llevó a más ciudadanos a darse cita en la zona.

Efectos de la nevada

Protección Civil Utilizó dos toneladas de sal para derretir el hielo, únicamente en Carretera. 

Sólo el 10 por ciento de las rutas de transporte trabajó.

Agsal reportó poco más de 100 medidores reventados. 

Dos techos en salones de FIestas colapsaron por el hielo (Uno en Bellavisa y otro en Buitres) informó Protección Civil.