Impunidad. En Arteaga se sanciona hasta con 40 mil pesos a quien sea sorprendido arrojando basura en la sierra. ¿Y en Saltillo?
Visitantes abandonan todo tipo de desechos, desde partes de vehículos hasta bolsas de plástico no biodegradables

La falda de la Sierra de Zapalinamé, más allá de ser el inicio del área protegida y el pulmón verde más grande de Saltillo, hoy se ha convertido en el gran basurero, al final de la zona urbana.

Donde finaliza el bulevar Mirasierra, desde hace varios meses se pavimenta un nuevo bulevar que es la continuación del Otilio González, sin embargo, ya del lado de la sierra hay un sin número de brechas que llevan a la zona de ascenso, junto a la construcción llamada “escalones al cielo”.

Estos escalones han atraído en los últimos cuatro meses a cientos de personas, entre visitantes, turistas y corredores que gustan de subir a esa zona, que forma parte del Cerro del San Francisco, sin embargo, por todo el camino ya se empieza a notar el abandono de desechos que los paseantes no depositan en lugares adecuados, sino a mitad del camino.

Durante un recorrido realizado por VANGUARDIA, en un punto de la falda de la sierra se encontraron piezas de vehículos abandonadas, un tablero, vestiduras y partes del interior de un automóvil que fueron “arrumbados” en medio de la zona protegida.

Además, en al menos dos puntos cercanos a las decenas de brechas que se han abierto por el paso de automóviles, hay acumulación de bolsas de basura, en donde resalta una gran cantidad de plástico y material no biodegradable del que nadie se hace responsable.