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Trump no es el único líder mundial que usa esta frase: ‘fake news’; muchos autócratas y dictadores están fascinados con ella
BRUSELAS.- Ante los comentarios críticos sobre su administración, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, suele usar la frase “noticias falsas” para desacreditar a sus adversarios y, sobre todo, a los medios de comunicación estadounidenses que analizan al presidente.
 
Trump no es el único líder mundial que usa esa frase. Muchos autócratas y dictadores están fascinados con ella.
 
Cuando Amnistía Internacional publicó un informe sobre las muertes en prisión en Siria, el presidente de ese país, Bashar al Asad, replicó: “Estamos viviendo en una época de noticias falsas”.
 
Nicolás Maduro, presidente de Venezuela, quien es acusado internacionalmente de hacer retroceder la democracia en su país, culpó a los medios globales por “muchas versiones falsas, muchas mentiras”, y añadió: “Es lo que llaman el ‘fake news’ ahora”.
 
En Birmania, donde los observadores internacionales acusan al ejército de realizar una campaña de “limpieza étnica” en contra de los musulmanes rohinyás, un funcionario de seguridad, U Kyaw San Hla, le dijo al diario estadounidense The New York Times que “no hay tal cosa como los rohinyás”, y agregó: “Son noticias falsas”.
 
En Rusia, una portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores, Maria Zakharova, le pidió a un reportero de CNN “detener la propagación de mentiras y noticias falsas”. El ministerio ruso ahora usa un sello digital rojo con la palabra “FALSO” para etiquetar  los reportajes que no agradan.
 
En países donde la libertad de prensa está restringida o bajo una considerable amenaza –incluyendo Rusia, China, Turquía, Libia, Polonia, Hungría, Tailandia, Somalia y otros–, los dirigentes políticos han invocado a las “noticias falsas” como una justificación para repeler el escrutinio de los medios.
 
Hace días, el periódico oficial del Partido Comunista Chino usó esta expresión para demeritar la cobertura crítica de los medios a un Pekín cada vez más autoritario. Y, al estilo de Trump, dijo “están distorsionando el panorama real”.
 
ATAQUE A LOS MEDIOS
 
“Trump no sólo habla sobre noticias falsas, sino que ataca a los medios calificándolos de noticias falsas y eso constituye un ataque a la libertad de prensa”, dijo Marietje Schaake, integrante del Parlamento Europeo que se enfoca en los derechos humanos.
 
Richard Javad Heydarian, un politólogo de la Universidad De La Salle en Manila y autor de un libro sobre el presidente de Filipinas, Rodrigo Duterte, dijo que “con Trump en el poder, nadie habla sobre los derechos humanos, sólo sobre las noticias falsas y eso es maravilloso para Duterte”, pues “ambos se consideran víctimas de las noticias falsas”.
 
ES UN PROBLEMA REAL
 
Las noticias falsas son un problema real, en especial en las redes sociales que, con su gran alcance y su vulnerabilidad a los bots y la manipulación, han ayudado a amplificar las críticas provenientes de los dirigentes políticos y han socavado la confianza en el periodismo.
 
“Trump ha logrado construir una realidad alterna, separada de los esfuerzos de los medios tradicionales a favor de la política democrática y racional”, dijo John Lloyd, un investigador sénior de periodismo en la Universidad de Oxford. 
 
En el mundo, dirigentes y funcionarios buscan desacreditar a los medios con esta expresión y salir de atolladeros
 
BUSCAN LA VERDAD
 
A raíz de la abundancia de noticias falsas en las redes sociales, muchas organizaciones de medios presentan trabajos que verifican los hechos para los lectores. En Francia, se lanzó Décodex de Le Monde en enero como parte de la sección de verificación de datos de su sitio web. En el Reino Unido, la BBC está iniciando un proyecto para ayudar a los alumnos de secundaria a identificar las noticias reales y filtrar las falsas o la información no fidedigna.
 
(Con información de The New York Times)

The New York Times

The New York Times es un periódico publicado en la ciudad de Nueva York y cuyo editor es Arthur Gregg Sulzberger, que se distribuye en los Estados Unidos y muchos otros países. Desde su primer Premio Pulitzer, en 1851, hasta 2018, el periódico lo ha ganado 125 veces.​